En un contexto de tensiones internas dentro de La Libertad Avanza, Federico Angelini, un político cercano a Patricia Bullrich, ha decidido renunciar a su cargo como subsecretario de Intervención Federal en el Ministerio de Seguridad. Su futuro inmediato lo llevará a ocupar un puesto en el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, bajo la administración de Maximiliano Pullaro. Esta decisión, que se hará efectiva el 1 de junio, marca un cambio significativo tanto en la carrera de Angelini como en la dinámica política del oficialismo.

La renuncia de Angelini ocurre en medio de un clima de incertidumbre en el que Bullrich ha comenzado a distanciarse de ciertos sectores del Gobierno. En particular, su postura se ha vuelto más crítica tras el episodio relacionado con Manuel Adorni y las demoras en la presentación de su declaración jurada patrimonial. Estas diferencias han intensificado las luchas internas en La Libertad Avanza, un espacio que, si bien ha crecido en influencia, enfrenta desafíos en su cohesión interna.

Angelini, quien había sido designado en el Ministerio de Seguridad por Patricia Bullrich, se mantuvo en su puesto incluso tras la llegada de Alejandra Monteoliva. Sin embargo, en tiempos recientes, su posición se volvió complicada, especialmente en Santa Fe, donde el liderazgo del espacio está en manos de la diputada nacional Romina Diez, quien muestra afinidad con el círculo más cercano a Javier Milei. Esta situación evidenció la falta de un alineamiento claro dentro de la estructura libertaria, lo que ha llevado a Angelini a buscar nuevas oportunidades.

Durante su gestión en el Ministerio de Seguridad, Angelini se convirtió en una figura clave dentro del Plan Bandera, una estrategia destinada a combatir el narcotráfico en la provincia de Santa Fe, particularmente en la ciudad de Rosario. Su papel como enlace entre el Gobierno nacional y provincial fue fundamental en un contexto en el que la violencia relacionada con el narcotráfico alcanzó niveles alarmantes. A pesar de los esfuerzos realizados, la situación en Rosario sigue siendo crítica, y su experiencia en la materia será, sin duda, un activo en su nuevo rol en el gabinete provincial.

Desde el Ministerio de Seguridad se intentó minimizar el impacto de la renuncia, argumentando que Angelini deja su cargo para enfocarse en su carrera política en Santa Fe. Sin embargo, en el ámbito del PRO santafesino, muchos ya anticipaban su integración en la gestión provincial. La buena relación que mantiene con Pullaro y otros sectores de Unidos lo posiciona como una figura clave para fortalecer el armado territorial en la provincia.

La salida de Angelini representa un nuevo capítulo en el reacomodamiento político de Patricia Bullrich y su entorno dentro del oficialismo. La senadora ha estado adoptando un perfil más independiente, lo que se refleja en su capacidad para tomar decisiones que pueden no alinearse completamente con las políticas del Gobierno nacional. A medida que se delinea el panorama electoral hacia 2027, Angelini también es visto como un posible candidato a la intendencia de Rosario, un objetivo que podría verse facilitado por su experiencia en la gestión de la seguridad.

En síntesis, la renuncia de Federico Angelini y su incorporación al gabinete de Maximiliano Pullaro no solo modifican su trayectoria política, sino que también ilustran las tensiones y reconfiguraciones que están ocurriendo dentro de La Libertad Avanza. Con la mirada puesta en el futuro, tanto Angelini como Bullrich deberán navegar un escenario cada vez más complejo, en el que las alianzas y las estrategias políticas jugarán un rol crucial para sus respectivas carreras.