El gobierno británico está analizando la posibilidad de implementar una nueva legislación que excluya al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor de la línea de sucesión al trono. Esta decisión surge a raíz de sus conexiones con el delincuente sexual Jeffrey Epstein y las recientes controversias que han surgido a partir de nuevas imágenes donde se lo ve interactuando con un menor. La justicia británica ha intensificado los operativos en sus propiedades, lo que ha reavivado el debate sobre su futuro dentro de la familia real.

Luke Pollard, el ministro de Defensa, declaró a la BBC que la medida sería lo correcto, independientemente del desenlace de la investigación actual. Pollard aseguró que el gobierno está colaborando con el Palacio de Buckingham para garantizar que Andrés no esté en condiciones de ascender al trono. Además, enfatizó que espera un respaldo unánime de los partidos políticos, aunque reconoció que cualquier acción dependerá del avance de la investigación policial en curso.

Por otro lado, el secretario jefe del Tesoro, James Murray, advirtió que cualquier cambio en este sentido sería complicado, dado que la investigación aún está activa. La propuesta de exclusión de Andrés cuenta con el respaldo de varios parlamentarios, incluidos miembros de los Demócratas Liberales y el Partido Nacional Escocés, aunque otros sectores, especialmente del bloque laborista, consideran que no es necesario, dado que ven poco probable que el expríncipe llegue al trono. Los allanamientos en las propiedades de Andrés, incluyendo el Royal Lodge, continuarán a lo largo del fin de semana, mientras la policía sigue investigando las acusaciones contra él.