El equipo de la Fundación SAMU ha regresado a Sevilla tras una intensa misión de búsqueda y rescate en Venezuela, donde la devastación provocada por recientes terremotos ha dejado una huella imborrable. La expedición, que se llevó a cabo en colaboración con EMA 112 y Project HOPE, aterrizó en el aeropuerto de la capital andaluza a las 8:35 horas, siendo recibida por familiares y medios de comunicación. Este retorno marca el final de nueve días de arduo trabajo en La Guaira, una de las regiones más golpeadas por la tragedia natural que ha azotado al país sudamericano.

La misión estuvo bajo la dirección del doctor Carlos Álvarez Leiva, presidente y fundador de la Fundación SAMU, quien ha dedicado su vida a la medicina de emergencias y catástrofes. En declaraciones a los medios tras su llegada, Álvarez Leiva compartió su desgarradora experiencia en el terreno, describiendo la situación como "absolutamente apocalíptica". "Lo que hemos visto ha sido un caos total: un desbordamiento de víctimas, desconsuelo y una falta de organización que resulta impactante", afirmó, reflejando la gravedad de la crisis humanitaria que enfrenta el país.

Durante su intervención, el equipo de SAMU y EMA 112 se enfrentó a múltiples desafíos, incluyendo la búsqueda en estructuras colapsadas y áreas de difícil acceso. La angustia de las familias que aguardaban noticias de sus seres queridos era palpable, y muchos continuaban apostados en los restos de sus hogares, esperando un milagro. "Hemos recorrido La Guaira, ajustando nuestras acciones a las solicitudes que recibíamos, y el hilo conductor era la desesperación de las familias que, aun en medio del desconsuelo, mantenían viva la esperanza", destacó el doctor Álvarez Leiva, resaltando la resiliencia de la población afectada.

El impacto de esta catástrofe ha dejado a gran parte de la población vulnerable y desamparada, una realidad que no pasó desapercibida para el equipo de rescate. "La sensación de abandono en la sociedad civil es abrumadora, y queda un vasto trabajo por realizar para ayudar a quienes han perdido todo", concluyó el presidente de la Fundación SAMU. Su testimonio subraya la necesidad urgente de apoyo humanitario en la región, donde las secuelas de la tragedia serán visibles durante mucho tiempo.

La conformación del equipo de rescate fue diversa e incluyó a especialistas en diversas áreas, desde la psicología hasta el rescate canino. Junto al doctor Álvarez Leiva, viajaron María Casado, psicóloga con experiencia en emergencias internacionales, y técnicos en emergencias sanitarias como Guillermo Bernabé y Víctor de Vega. Además, se sumaron al esfuerzo un enfermero, un equipo de rescate cinológico con tres perros entrenados, y pilotos de dron, lo que permitió una intervención integral y organizada.

A pesar de que el equipo no logró encontrar supervivientes entre los escombros, su labor fue fundamental para ofrecer atención médica y apoyo emocional a quienes lo necesitaban. El doctor Álvarez Leiva enfatizó que su trabajo no solo se centró en la búsqueda de personas, sino también en la atención y organización de la respuesta humanitaria en un contexto caótico. La intervención, aunque no culminó en rescates exitosos, sí aportó un sentido de orden y esperanza a una comunidad devastada.

**El papel crucial de los perros de rescate**

Antonio Miranda, uno de los guías caninos del equipo, compartió su experiencia al regresar, describiendo un escenario de "caos absoluto". La falta de organización fue evidente en el terreno, lo que complicó aún más las labores de rescate. Sin embargo, la contribución de los perros de rescate fue vital, destacando el entrenamiento y la capacidad de estos animales para localizar personas bajo escombros. A pesar de la difícil realidad, el compromiso y la dedicación del equipo reflejan la importancia de la ayuda humanitaria en momentos de crisis, recordándonos que, incluso en medio de la adversidad, la solidaridad puede marcar la diferencia.