El Ejecutivo argentino se muestra optimista ante la votación del proyecto de reforma laboral en la Cámara de Diputados, en un momento crucial para el oficialismo. Desde la Casa Rosada, se considera que las gestiones realizadas en las últimas semanas han permitido acercar posturas con bloques que están dispuestos al diálogo, lo que aumentaría las chances de avanzar con la iniciativa promovida por el presidente Javier Milei.
En el marco de este debate, el ministro del Interior, Diego Santilli, enfatizó que la reforma “es una legislación esencial que refleja la visión del Presidente”. Además, anunció su presencia en la jornada legislativa en el Congreso, destacando que uno de los objetivos del Gobierno es fomentar el empleo formal y facilitar la transición de la informalidad al trabajo registrado. Santilli también subrayó la colaboración entre funcionarios, autoridades parlamentarias y legisladores aliados para asegurar los votos requeridos, en un proceso que ha implicado ajustes al texto original.
Por otro lado, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, hizo declaraciones sobre las movilizaciones organizadas por sindicatos y grupos sociales en contra de la reforma, afirmando que “marchar en paz es un derecho”, aunque advirtió que no se tolerarán actos de violencia. Mientras tanto, el oficialismo se prepara para la votación, con la mesa política del presidente Milei presente en el Congreso, lo que simboliza un apoyo a sus legisladores y aliados. En este contexto, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, decidió posponer su viaje a Estados Unidos para estar atenta a las negociaciones y el resultado de esta sesión clave.



