El mes de mayo de 2023 se ha destacado por un notable superávit comercial en Argentina, que alcanzó la cifra récord de 3.504 millones de dólares. Este resultado marca un crecimiento sostenido por tercer mes consecutivo, gracias a un aumento significativo en las exportaciones y una reducción en las importaciones. La balanza comercial se vio favorecida, en gran medida, por el desempeño positivo del sector energético, que ha sido el motor de este crecimiento.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reveló que las exportaciones argentinas totalizaron aproximadamente 9.537 millones de dólares en mayo, lo que implica un incremento del 0,6% en comparación con el mes anterior. Este dato se convierte en uno de los más altos jamás registrados, lo que refleja una tendencia positiva en el comercio exterior del país. Analizando el panorama interanual, las exportaciones mostraron un crecimiento impresionante del 34,4%, equivalente a 2.442 millones de dólares, impulsadas por el aumento tanto en las cantidades enviadas como en los precios.
Particularmente notorio fue el incremento en el sector de Combustibles y Energía, que experimentó un asombroso crecimiento del 167,1%, lo que se traduce en 1.091 millones de dólares adicionales. Este aumento se debe tanto a un incremento en la cantidad de productos enviados como a la elevación en los precios, influenciados por la inestabilidad en el Medio Oriente que ha afectado los costos globales del petróleo. Las ventas de este rubro continúan siendo un pilar fundamental para la economía nacional, destacándose el petróleo como el principal protagonista de este crecimiento.
En el ámbito de los productos agropecuarios, las exportaciones de Productos Primarios y Manufacturas también contribuyeron de manera significativa, sumando otros 957 millones de dólares en comparación con mayo de 2022. Los cultivos de girasol y los aceites derivados, como el de soja y girasol, fueron los principales responsables de este aumento. Este panorama resalta la importancia del sector agrícola en el contexto de la economía argentina, que sigue siendo un actor clave en el comercio internacional.
Por otro lado, las importaciones en mayo sumaron aproximadamente 6.033 millones de dólares, lo que revela una disminución del 2,5% en comparación con el mes anterior. Este descenso representa el segundo valor más bajo desde diciembre de 2024, siendo superado únicamente por el dato de enero de este año. En un análisis interanual, se observó una caída del 7%, equivalente a 455 millones de dólares, siendo la reducción más significativa en las importaciones de Piezas y Accesorios de Bienes de Capital, así como en Vehículos, evidenciando una menor adquisición de insumos para la producción.
A pesar del aumento del 50% en los precios de las importaciones energéticas, este rubro también mostró una contracción de 99 millones de dólares, lo que refleja un notable avance en el autoabastecimiento del país, potenciado por la producción en Vaca Muerta. Esta situación marca un cambio en la dinámica del mercado energético argentino, donde el gasoil fue uno de los productos que más sintió la caída en las importaciones.
Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) han señalado que el sector energético contribuyó con el 44% del superávit total del mes. Destacaron que el incremento no solo se debe a factores externos como la guerra en Irán, sino también a cambios estructurales en la producción energética, en particular gracias al Gasoducto Néstor Kirchner, actualmente conocido como Perito Moreno. Estos datos han sido celebrados por varios funcionarios del Gobierno, quienes ven en este superávit una señal positiva para la economía nacional, aunque también invitan a la reflexión sobre la sustentabilidad de este crecimiento en el tiempo.



