La situación de los agentes de la policía en las provincias de Catamarca y Jujuy ha vuelto a tensarse debido a reclamos por mejoras salariales. En el último fin de semana, un grupo de efectivos en actividad y retirados se movilizó frente a las casas de gobierno para exigir una urgente recomposición de sus haberes, que también abarque a los jubilados del sector. Si bien en Catamarca parece haberse alcanzado un acuerdo tras negociaciones, en Jujuy el diálogo recién ha comenzado, reflejando un descontento generalizado que se suma a los antecedentes de protestas en otras provincias como Santa Fe y Misiones.

Durante la movilización en Catamarca, los manifestantes, encabezados por el vocero Luis Flores, expresaron que el esquema salarial actual no se equipara al de otros sectores de la administración pública. Según Flores, los policías deben percibir al menos $1,3 millones para poder salir de la línea de pobreza. Además, destacó que muchos agentes enfrentan gastos adicionales, como la compra de uniformes y garrafas para poder alimentarse durante sus turnos, lo que agrava la situación económica del personal.

A pesar de que se firmó un acuerdo que establece un salario base de $1.200.000 para marzo, con proyecciones de aumento, el malestar persiste. Los efectivos en actividad sienten que su situación no fue adecuadamente considerada en las negociaciones, ya que la mayoría de los firmantes eran representantes de agentes retirados. Esto ha llevado a que se manifiesten en redes sociales y a través de comunicados, expresando que no se sienten representados y que las cifras acordadas no reflejan la realidad del costo de vida actual ni las exigencias de su trabajo diario.