El ministro español de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, expresó su preocupación por la victoria de la formación ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt y rechazó que el avance de ese espacio pueda justificarse como una consecuencia inevitable del fracaso de las políticas tradicionales.

Durante una entrevista, Puente sostuvo que no acepta ese argumento y cuestionó que, ante la incapacidad de la política para satisfacer todas las demandas sociales, se plantee recurrir a fuerzas que, según afirmó, “van a destruir a la gente”. En ese sentido, comparó esa salida con un suicidio y aseguró que no resulta “admisible” ni “justificable”.

El funcionario español remarcó que la historia muestra cómo terminan estos procesos y volvió a criticar la idea de buscar una respuesta en la ultraderecha frente a problemas concretos, como el acceso a la vivienda. Puente también advirtió que una eventual llegada de esos sectores al poder supondría “el fin de la democracia en España”.

En particular, señaló que ese riesgo podría concretarse si Santiago Abascal, líder de Vox, llegara a tener peso en un futuro Gobierno nacional. “Es el camino que llevamos”, afirmó, al referirse a la posibilidad de que la ultraderecha gane influencia política. El ministro insistió en que la insatisfacción con la gestión gubernamental no puede derivar en una decisión que, a su juicio, termine dañando las bases democráticas.