El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, sostuvo que la Casa Real, y no el Gobierno, cruzó “una línea roja” al permitir una fotografía entre el rey Felipe VI y el periodista Javier Negre. El funcionario socialista calificó la imagen de “ofensiva” y afirmó que todavía le provoca indignación, especialmente porque Negre fue condenado por publicar una foto de su hija cuando era menor de edad.

En declaraciones periodísticas, Puente consideró que el jefe del Estado español se “ha equivocado gravemente” y definió como “intolerable” la difusión de la imagen. “En mi concepto de mi país, de mi democracia, el jefe del Estado que yo tengo en mi cabeza no tocaría a Javier Negre ni con un palo”, afirmó.

La fotografía fue tomada durante la ceremonia de asunción del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, realizada en Cali. La semana pasada, Puente había cuestionado públicamente que el monarca se prestara a posar con Negre, propietario de Estado de Alarma, medio que tiene acreditado al influencer político Vito Quiles.

En ese momento, el ministro también recordó que Negre había insultado al rey y a la reina Letizia. Además, lo describió como “un profesional de la difamación y el bulo” y como “un activista de ultraderecha que practica el acoso a los políticos progresistas y sus familias, entre otras a la mía”. Según Puente, el gesto de Felipe VI “contamina” la imagen de la monarquía.