En su primera conferencia de prensa como nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, anunció que las proyecciones de inflación para junio sugieren que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) podría descender por debajo del 2%. Durante la presentación, Ravier destacó que los índices de inflación han mostrado señales positivas, señalando que el último registro alcanzó el 2,1%. Este cambio en la tendencia se produce en un contexto donde el Gobierno busca romper con la inercia inflacionaria que ha afectado a la economía nacional en los últimos meses.

Las estimaciones de varias consultoras privadas corroboran la expectativa del Gobierno. En particular, EcoGo, Equilibra y C&T Asociados anticipan una inflación del 1,9% para el mes de junio, mientras que Analytica y Fundación Libertad y Progreso la sitúan ligeramente por debajo, en un 1,8%. Cabe destacar que estas proyecciones marcan un descenso significativo, ya que el último mes en que el IPC se ubicó por debajo del 2% fue en agosto del año anterior, lo que resalta la importancia de estos datos en el contexto económico actual.

Iván Cachanosky, economista de Fundación Libertad y Progreso, explicó que el fuerte ajuste monetario implementado desde agosto del año pasado ha comenzado a mostrar sus efectos, aunque con un rezago natural propio de la política monetaria. Desde el pico inflacionario alcanzado en marzo, la inflación ha demostrado una tendencia a la moderación, con caídas más pronunciadas en los meses de abril y mayo, lo que sugiere que junio también podría cerrar con un IPC por debajo de la barrera del 2%.

Sin embargo, el panorama no es uniforme en todos los rubros. Mientras que el precio de la carne se mantuvo estable, se observaron incrementos en otros productos como verduras, tabaco y tarifas de energía y transporte público. EcoGo, por su parte, indicó que aunque las verduras han aumentado, los precios de las frutas han logrado equilibrar las alzas. En el sector del transporte, el costo del boleto de tren se incrementó en un 15% a mediados de junio, lo que podría impactar en el gasto de los hogares.

La economista Fiorella Scalise, de EcoGo, también agregó que el incremento en los salarios y bonos de los encargados de edificios ha repercutido directamente en las expensas y costos de vivienda, lo que podría complicar la situación para muchas familias. En contraste, el rubro de indumentaria ha contribuido a la desaceleración de la inflación, con una variación negativa del -0,9% gracias a la anticipación de liquidaciones estacionales debido a la finalización del invierno.

Por otro lado, la consultora C&T Asociados destacó que tres rubros han registrado aumentos superiores al promedio en el Gran Buenos Aires: Bienes y servicios varios (2,9%), impulsados en gran parte por un incremento en el precio de los cigarrillos; Salud (2,5%), donde se han observado aumentos en medicamentos y servicios de salud prepagos; y Vivienda, donde el ajuste salarial de los encargados de edificios ha afectado directamente los costos.

Con un panorama que muestra una moderación en la variación de precios, se prevé que julio podría cerrar con cifras aún más alentadoras. Sin embargo, se debe tener en cuenta que este mes suele experimentar un aumento en los rubros relacionados con el turismo, lo que podría contrarrestar la tendencia a la baja. La situación requiere un seguimiento minucioso para evaluar si las políticas implementadas logran sostener esta desaceleración y, eventualmente, conducir a una recuperación económica más robusta.