Desde el lunes 16 de marzo, el inicio de clases en las universidades públicas de Argentina se verá afectado por una semana de movilizaciones organizadas por el Frente Sindical, que aglutina a federaciones de docentes y personal no docente. En varias instituciones y colegios preuniversitarios, se implementará un paro que se extenderá durante toda la semana, mientras que en otras se llevarán a cabo marchas y diversas acciones de visibilización para reclamar mejoras salariales.
Este conflicto, que comenzó en 2024, impacta a más de 2 millones de alumnos de universidades estatales. Los sindicatos denuncian una disminución del 40% en los salarios durante la gestión del presidente Javier Milei y critican la falta de implementación de la Ley de Financiamiento Universitario. Además, exigen la convocatoria a paritarias para discutir los salarios y condiciones laborales.
De acuerdo a datos del Presupuesto Abierto del Ministerio de Economía, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, el presupuesto nacional destinado a la educación superior se redujo en un 28,9% en términos reales. Los salarios constituyen aproximadamente el 90% de este presupuesto. La Ley de Financiamiento Universitario, que establece la necesidad de recomponer salarios y becas en función de la inflación, sigue siendo un punto central del reclamo, y su aplicación ha sido objeto de controversia entre el Gobierno y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).



