El presidente de la Asociación de Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), Federico Zerboni, expresó este miércoles en la apertura del Congreso Maizar 2026 la urgencia de que el recorte de las retenciones a la exportación se realice de manera más ágil y que este proceso quede establecido formalmente por ley. Durante su intervención, Zerboni destacó la necesidad de una menor carga tributaria no solo a nivel nacional, sino también desde las provincias y municipios, para fomentar un entorno más favorable para la inversión en el sector.
Zerboni, que reconoció algunos avances del Gobierno en el ámbito macroeconómico y regulatorio, subrayó que el actual cronograma para la reducción de derechos de exportación es insuficiente para atraer inversiones significativas en la cadena de producción de maíz. "Aunque estamos en el camino correcto, es vital acelerar este cronograma para alcanzar una eliminación total de las retenciones en el menor tiempo posible y que esta medida esté respaldada por una ley", enfatizó el dirigente.
El presidente de Maizar valoró la reciente reducción de dos puntos en las retenciones para cultivos como el trigo y la cebada, así como la implementación de un plan gradual que contempla disminuciones para otros cultivos a partir de 2027. En lo que respecta al maíz, el cronograma propuesto consiste en reducciones trimestrales que permitirían una baja acumulativa de un punto porcentual en un año. Sin embargo, desde la asociación consideran que este proceso debería acelerarse para generar un clima de previsibilidad que incentive nuevas inversiones.
Zerboni también expresó su preocupación por la posibilidad de que el sector deba esperar hasta el próximo ciclo electoral para tomar decisiones estratégicas a largo plazo. "No podemos seguir escuchando que debemos esperar dos años para ver qué sucede en la próxima elección, porque esa mentalidad impide la inversión sostenible y el desarrollo futuro", advirtió, planteando una crítica a la falta de continuidad en las políticas públicas que afectan al sector agroindustrial.
Además de exigir una reducción más rápida en las retenciones, Maizar hace hincapié en la necesidad de alcanzar un consenso fiscal que involucre a la Nación, las provincias y los municipios. Según Zerboni, cada reducción en los derechos de exportación pierde impacto si es contrarrestada por incrementos en el impuesto inmobiliario rural o en tasas municipales que no ofrecen servicios adecuados. "No es razonable que cada punto de baja en las retenciones se vea anulado por aumentos en impuestos que no benefician al sector", aseveró.
A pesar de las demandas, Zerboni reconoció una serie de medidas implementadas por el Gobierno nacional que podrían favorecer al sector. Mencionó la unificación del tipo de cambio, la búsqueda de un equilibrio fiscal, la promoción de inversiones a través de iniciativas como el RIGI y el RIMI, la eliminación de cupos de exportación y la reducción de trámites burocráticos. Estos cambios son considerados por el sector como avances significativos para mejorar la competitividad de la producción argentino.
Sin embargo, el presidente de Maizar insistió en que es esencial complementar estas acciones con una reducción más rápida y sostenida de la carga tributaria que afecta tanto a la producción como a las exportaciones. Zerboni también subrayó la importancia de generar mayor valor agregado en la cadena, señalando que Argentina aún no ha alcanzado su máximo potencial en la producción de maíz. El desafío, según él, no se limita a aumentar la producción de granos, sino que también implica transformarlos en productos como carnes, lácteos, huevos, etanol e insumos industriales, lo que podría diversificar y fortalecer la economía del país.



