La directora del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile, María Fernanda García Iribarren, ha subrayado la responsabilidad del Estado en la violación de derechos humanos y su deber de reparar esos daños. En el marco de la entrega del X Premio de Derechos Humanos Rey de España, que reconoce instituciones sobresalientes en la defensa de los derechos humanos en Iberoamérica, García reflexionó sobre la importancia de recordar la historia para evitar la repetición de horrores del pasado.
García, quien se encuentra en Alcalá de Henares, España, para recibir el galardón que le será otorgado por el rey Felipe VI, expresó que los ciudadanos deben ser conscientes de que la historia tiende a repetirse si no se presta atención a las lecciones del pasado. "No somos lo suficientemente conscientes de que las historias son cíclicas", advirtió, haciendo un llamado a la responsabilidad colectiva en la defensa de la democracia y los derechos fundamentales.
El Premio de Derechos Humanos Rey de España, que se otorga cada dos años y tiene una dotación de 25.000 euros, representa no solo un reconocimiento a la labor del MMDH, sino también un desafío para continuar trabajando en la memoria histórica y en la defensa de los derechos humanos. Este galardón, según García, es una reivindicación de su patrimonio y del esfuerzo colectivo para recordar y honrar a las víctimas de violaciones a los derechos humanos en Chile.
El museo, que conmemora el bombardeo al Palacio de La Moneda en 1973, es parte de las Comisiones de Verdad que surgieron en el país tras la dictadura. En su labor, el MMDH ilustra las diversas violaciones a los derechos humanos que ocurrieron durante ese oscuro periodo de la historia chilena, recordando así a las nuevas generaciones la importancia de no olvidar lo sucedido.
García enfatizó la relevancia de vincular la pedagogía con la memoria histórica, especialmente en un contexto donde los jóvenes han nacido en democracia y pueden carecer de la comprensión del peso que conlleva vivir bajo un régimen autoritario. "Es nuestro rol transmitirles lo difícil y terrible que es vivir bajo una dictadura", afirmó la directora, resaltando la necesidad de educar sobre el pasado para fortalecer el valor de la democracia en el presente.
El auge de las redes sociales ha permitido que discursos negacionistas se propaguen, afectando tanto a jóvenes como a adultos. García alertó sobre la creación de relatos diseñados específicamente para estas plataformas, que inundan los discursos contemporáneos y capturan la atención de las nuevas generaciones. En respuesta a esta situación, el MMDH ha implementado diversas actividades que buscan involucrar a los jóvenes y permitirles conectar con la memoria histórica, fomentando un sentido de apropiación y reflexión crítica.
Entre las iniciativas destacadas se encuentra el "Mala Memoria Freestyle", una competencia que combina el arte y la memoria, promoviendo la participación activa de los jóvenes mediante el rap y la improvisación. A través de este tipo de convocatorias, el museo busca ofrecer un espacio en el que los jóvenes puedan expresar sus ideas y reflexiones sobre el pasado, contribuyendo así a la construcción de una sociedad más consciente y comprometida con la defensa de los derechos humanos.



