El Gobierno polaco ha expresado su preocupación por el creciente sentimiento de 'Polexit', un fenómeno que podría llevar a Polonia a abandonar la Unión Europea. Radoslaw Sikorski, ministro de Exteriores, advirtió sobre el impacto de la desinformación y la manipulación de emociones en la opinión pública, comparando la situación actual con el referéndum británico que culminó en el 'Brexit'. Según Sikorski, la propagación de mentiras sobre la soberanía nacional puede influir en decisiones críticas y de largo alcance.

Las tensiones se intensificaron cuando Sikorski señaló directamente al presidente polaco, Karol Nawrocki, por su veto a una propuesta que facilitaría el acceso de Polonia a fondos europeos destinados a la defensa. Esta acción, según el ministro, no solo obstaculiza la capacidad de defensa de Europa, sino que también responde a intereses políticos internos que van en detrimento del bienestar nacional. Sikorski subrayó que la retórica de Nawrocki equipara a la UE con el régimen de Vladimir Putin, lo que fomenta un ambiente hostil hacia la integración europea.

El primer ministro Donald Tusk también se sumó a las críticas, afirmando que el 'Polexit' es una amenaza tangible, impulsada por Nawrocki y su partido, Ley y Justicia (PiS). Tusk advirtió que fuerzas externas, como Rusia y ciertos movimientos populistas, buscan debilitar la UE, lo que sería desastroso para Polonia. Tanto él como Sikorski coincidieron en que el rechazo a iniciativas clave para la cooperación militar y el acceso a fondos europeos refuerza el euroescepticismo y sitúa a la UE en un plano de rivalidad con regímenes autoritarios.