El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a denunciar un supuesto fraude en las elecciones presidenciales que dieron como ganador a Abelardo de la Espriella, a quien identificó como su sucesor en la Casa de Nariño. El dirigente también cuestionó la legitimidad del proceso electoral y rechazó los pedidos para que modere sus declaraciones.
“Me exigen que me porte bien, pero ¿cómo un demócrata puede aceptar un fraude electoral? Ni en Estados Unidos ni en ninguna parte del mundo”, sostuvo Petro en declaraciones a los medios. Según afirmó, su “compromiso” está puesto en “el pueblo” y “el país”.
El mandatario insistió en que no existe una “votación victoriosa” que consagre a De la Espriella y aseguró que el próximo 7 de agosto, durante la toma de posesión prevista en la ciudad de Cali, asumirá un “presidente ilegítimo”. En ese sentido, afirmó: “El que ganó se llama Iván Cepeda”.
Petro también acusó a extranjeros de haber intervenido, con dinero extranjero, en un presunto fraude destinado a imponer a un candidato que “no ganó las elecciones”. “Adiós soberanía nacional. ¿Y para qué sirve una nación sin soberanía nacional? No es república, no es soberana”, advirtió. Además, sostuvo que la Constitución colombiana se derrumbaría y que el país se convertiría en una colonia a partir de las 15 del viernes, según la hora local.
El pasado 21 de julio, Petro presentó una demanda para pedir la anulación de los comicios presidenciales. En esa presentación alegó una supuesta “manipulación algorítmica” del voto.



