El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha tomado la decisión de presentar una denuncia penal contra su par ecuatoriano, Daniel Noboa, tras las afirmaciones realizadas por este último en una reciente entrevista. Noboa había insinuado que Petro se había reunido con el narcotraficante ecuatoriano José Adolfo Macías Villamar, más conocido como 'Fito', en la base militar de Manta, en Ecuador. Esta acusación ha generado un intenso debate sobre la relación entre las autoridades de ambos países y el narcotráfico, un tema sensible que ha marcado la agenda política en la región.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, Petro expresó su indignación por lo que considera una calumnia y anunció su intención de llevar el caso ante la justicia. "He decidido demandar penalmente al presidente Noboa por su calumnia", manifestó el mandatario colombiano, quien se ha visto envuelto en diversas controversias desde su llegada al poder. Este tipo de acusaciones no solo afectan la imagen política de los involucrados, sino que también tienen el potencial de deteriorar las relaciones diplomáticas entre Colombia y Ecuador, dos naciones que comparten un complejo contexto de seguridad y cooperación.
El presidente colombiano también se defendió de las acusaciones, asegurando que no tiene conocimiento de la persona mencionada ni de sus asociados. Petro enfatizó que su única visita a Ecuador fue para asistir a la ceremonia de toma de posesión de Noboa y que su gobierno ha cumplido con la tarea de capturar a numerosos delincuentes ecuatorianos que han cruzado la frontera. En su defensa, el mandatario colombiano subrayó que las acusaciones de Noboa podrían estar influenciadas por una percepción errónea alimentada por sectores de la derecha en Colombia.
Las críticas de Petro hacia Noboa fueron contundentes. "A Noboa le ocurre lo mismo que a (Donald) Trump, se deja influenciar por las mentiras de la extrema derecha colombiana, que está vinculada a prácticas criminales", sostuvo. Esta declaración no solo refleja la tensión existente entre los dos líderes, sino que también pone de manifiesto las divisiones políticas que marcan el continente, donde el narcotráfico sigue siendo un tema recurrente que afecta tanto a la política como a la seguridad en varios países de América Latina.
En medio de esta controversia, Petro destacó que su administración está avanzando en un programa de erradicación de cultivos de hoja de coca en la frontera con Ecuador. Según sus declaraciones, este programa ha logrado reducir significativamente la superficie cultivada, con un objetivo ambicioso de erradicar 22.000 hectáreas para diciembre de 2025. Este esfuerzo es crucial no solo para combatir el narcotráfico, sino también para mejorar la seguridad en la región y fortalecer la cooperación bilateral entre Colombia y Ecuador.
La visita de Petro a Ecuador, que tuvo lugar el 24 de mayo de 2025, generó especulaciones y controversias. Noboa, en su defensa, alegó que Petro pasó varios días en Manta, supuestamente escribiendo un libro, en una casa vinculada indirectamente con el narcotráfico. Estas afirmaciones han sido objeto de críticas y han alimentado el clima de desconfianza entre los dos líderes, quienes deben trabajar juntos en un contexto donde el crimen organizado representa un desafío constante para ambos países. La situación se complica aún más con la inclusión de temas como la liberación de presos políticos, como es el caso de Jorge Glas, exvicepresidente de Ecuador, cuya situación ha sido un punto de discrepancia entre ambos gobiernos.



