En un contexto de creciente interés por parte de varios países de la región, el ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Hugo De Zela, llevó a cabo encuentros significativos con la diplomática ecuatoriana Ivonne Baki y la costarricense Rebeca Grynspan. Estas reuniones se llevaron a cabo el pasado sábado en Colombia, durante un foro de alto nivel entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y naciones africanas, que tuvo lugar en Bogotá. El objetivo principal de estos diálogos es fortalecer las alianzas estratégicas y posicionarse ante la inminente elección para renovar la secretaría general de las Naciones Unidas, un puesto clave en la diplomacia internacional.

Ivonne Baki, quien ha desempeñado roles relevantes como embajadora de Ecuador en varias naciones, incluida Estados Unidos, ha mostrado interés en postularse a la secretaría general de la ONU. Su candidatura cuenta con el respaldo del Líbano, país del que también posee nacionalidad. Durante su tiempo como embajadora en Washington, Baki logró establecer una relación cercana con el entonces presidente Donald Trump, lo que le otorgó una visibilidad considerable en el ámbito diplomático. Esta experiencia podría ser un factor determinante en su carrera hacia la ONU, ya que su capacidad para interactuar con líderes mundiales es un aspecto que juega a su favor.

Por otro lado, Rebeca Grynspan ha sido oficialmente promovida por Costa Rica como candidata para ocupar el cargo de secretaria general de la ONU. Grynspan, quien anteriormente se desempeñó como secretaria general de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), cuenta con una sólida trayectoria en el ámbito de la diplomacia y el desarrollo. Su amplia experiencia en organismos internacionales y su compromiso con las causas sociales la colocan en una posición competitiva en esta contienda. La elección, que se prevé será reñida, abre un espacio para que figuras destacadas de América Latina busquen influir en las decisiones globales desde una plataforma tan estratégica como la ONU.

La política exterior peruana ha cobrado un renovado énfasis en la construcción de alianzas diplomáticas, especialmente en el contexto de la elección de la ONU, donde se espera que varios países de la región presenten candidatos. En este sentido, la candidata presidencial peruana Keiko Fujimori ha manifestado su apoyo hacia la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en su búsqueda por el cargo en la ONU. A pesar de las diferencias ideológicas que puedan existir entre Fujimori y Bachelet, este respaldo refleja un deseo de Perú por jugar un papel activo en el escenario internacional y respaldar a líderes que puedan representar los intereses latinoamericanos en foros globales.

La elección para la secretaría general de la ONU no es solo un proceso administrativo, sino que tiene profundas implicaciones para la política internacional. El nuevo secretario general deberá enfrentar desafíos complejos, desde el cambio climático hasta conflictos geopolíticos, y es fundamental que los países latinoamericanos se alineen detrás de candidatos que puedan abogar por sus intereses en un mundo cada vez más polarizado. La participación activa de Perú, Ecuador y Costa Rica en estas discusiones es un indicativo del reconocimiento de la importancia de la cooperación regional en el ámbito internacional.

En conclusión, los encuentros entre el canciller peruano y las candidatas Baki y Grynspan son un claro ejemplo del dinamismo político que caracteriza a América Latina en el contexto global actual. La región parece estar tomando un papel proactivo en la búsqueda de liderazgo dentro de las instituciones internacionales, lo que podría resultar en una representación más equitativa de sus intereses y desafíos en el futuro cercano. La continuidad de estos diálogos y el apoyo a candidaturas regionales serán vitales para el fortalecimiento de la influencia latinoamericana en la ONU.