Lima, 2 de mayo (Redacción Medios Digitales) – A medida que se cumplen 20 días desde las elecciones generales en Perú, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha informado que la revisión de las actas observadas ha alcanzado un 95,4%. Este proceso es crucial para garantizar la transparencia y legitimidad de los comicios, que se llevaron a cabo el 12 y 13 de abril, en un contexto marcado por irregularidades en la logística de votación.

Los comicios, que han estado bajo el escrutinio público debido a problemas en la llegada de materiales electorales a varios centros de votación en Lima, enfrentaron retrasos significativos. Algunos de estos centros abrieron sus puertas con horas de demora, lo que llevó a extender la jornada electoral de manera excepcional en 13 locales hasta el día siguiente. Esto ha generado un clima de desconfianza y ha alimentado acusaciones de fraude por parte de algunos candidatos, especialmente aquellos que se sienten perjudicados por el resultado.

Con el 97,46% del escrutinio completado, las proyecciones indican que la segunda vuelta presidencial, programada para el 7 de junio, se disputará entre la candidata de derecha Keiko Fujimori, quien ha obtenido el 17,12% de los votos, y el candidato de izquierda Roberto Sánchez, que cuenta con un 12,04%. Sin embargo, no se puede pasar por alto que el ultraderechista Rafael López Aliaga se encuentra a solo 27.458 votos de Sánchez, con un 11,87%. Desde el día de la elección, López Aliaga ha denunciado, sin presentar pruebas contundentes, que ha sido víctima de un fraude electoral.

El JNE ha contabilizado hasta ahora 90.414 actas, de las cuales quedan pendientes 2.352 que fueron enviadas a jurados especiales debido a defectos en su presentación. Estos jurados tienen la responsabilidad de determinar la validez de dichas actas, un proceso que es fundamental para asegurar que cada voto cuente. De los 60 Jurados Electorales Especiales (JEE) establecidos en el país, 39 han logrado completar el 100% de la revisión de las actas observadas, lo que representa un avance significativo en el proceso.

En cuanto al recuento de votos, los JEE tienen como plazo máximo el 7 de mayo para llevar a cabo las audiencias públicas correspondientes. El JNE ha enfatizado su compromiso con la transparencia, asegurando que todas las audiencias son transmitidas en vivo a través de su página web. Hasta la fecha, se han realizado 548 audiencias públicas, lo que refleja un esfuerzo por mantener informada a la ciudadanía sobre el desarrollo del proceso electoral.

Sin embargo, la tensión se ha intensificado en las calles. López Aliaga y sus seguidores han intensificado sus demandas, exigiendo la anulación total o parcial de las elecciones, argumentando que han sido víctimas de un fraude. Esto ha llevado a la convocatoria de protestas en la capital, donde los ciudadanos han mostrado su descontento con pancartas y han llevado a cabo cacerolazos, exigiendo elecciones complementarias.

La noche del jueves se llevó a cabo una manifestación frente a la sede del JNE, que posteriormente se trasladó a la residencia de su presidente, Roberto Burneo. En este contexto, el JNE ha denunciado la existencia de "actos de intimidación y amenazas" hacia sus funcionarios, lo que pone de manifiesto la polarización política en el país. La situación actual en Perú resalta la importancia de un proceso electoral transparente y la necesidad de un diálogo constructivo que permita superar las divisiones y fortalecer la democracia.

La crisis política que enfrenta Perú no solo es un desafío para las instituciones electorales, sino también un reflejo de un país que busca consolidar su democracia en medio de tensiones y desconfianzas. Mientras se avanza en la revisión de actas y se espera la próxima etapa de las elecciones, el futuro político del país sigue en el aire, con la esperanza de que se logre un desenlace que respete la voluntad del electorado.