La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha alzado su voz para demandar que el recientemente aprobado Marco Estratégico Estatal de Soledades 2026-2030 se transforme en una respuesta concreta y evaluable ante el creciente problema de la soledad en España. Este marco, que fue ratificado por el Gobierno en febrero pasado, debe evolucionar de simples iniciativas aisladas hacia un modelo que sea realmente estable y eficaz en todos los niveles administrativos y territoriales. En un encuentro informativo, líderes de diversas organizaciones, incluyendo la presidenta del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada, Matilde Fernández, subrayaron la urgencia de esta transformación.

El presidente de la PMP, Jesús Norberto Fernández, destacó que, aunque el Marco Estratégico representa un avance significativo al situar a España en la misma línea que otros países que ya han abordado la soledad como una cuestión de política pública, el verdadero desafío radica en su implementación efectiva. En un contexto donde las competencias están distribuidas entre diferentes niveles de gobierno, la necesidad de un liderazgo claro y una coordinación efectiva se torna esencial. Fernández enfatizó que para lograr una solución sostenible, es vital avanzar de proyectos temporales a un modelo que esté debidamente financiado y que pueda consolidar mejoras duraderas en la vida de las personas afectadas.

Por su parte, Rosa Martínez Rodríguez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, explicó que el Marco Estratégico se fundamenta en dos pilares: primero, la responsabilidad del Estado ante un fenómeno social en aumento, y segundo, la necesidad de coherencia entre las políticas desarrolladas por diversas administraciones. Martínez también destacó que este marco introducirá un sistema de gobernanza que incluirá una “mesa interinstitucional”, donde se reunirán ministerios, comunidades autónomas, municipios y el tercer sector, con el objetivo de seguir, evaluar e intercambiar conocimientos sobre la soledad.

La importancia de medir y evaluar los programas implementados fue un punto recurrente en las intervenciones. Fernández, al manifestar que "todo lo que no se mide no se puede valorar", hizo hincapié en que la Administración General del Estado (AGE) debe asumir el rol de "director de orquesta" en este esfuerzo. Esto implica coordinar a todos los actores involucrados —desde las comunidades autónomas hasta las entidades locales— para asegurar que los recursos se utilicen de manera efectiva y que se cumplan las directrices establecidas en el Marco Estratégico.

La necesidad de recursos adecuados fue otro tema central. Norberto Fernández exigió que la financiación de las acciones relacionadas con el Marco Estratégico esté condicionada al cumplimiento de sus objetivos, subrayando la importancia de contar con un sistema común de indicadores que permita evaluar el progreso de las políticas. Esta solicitud se enmarca en un contexto más amplio, donde la falta de recursos y la dispersión de esfuerzos han sido obstáculos históricos para abordar el problema de la soledad.

El encuentro también sirvió para resaltar el valor del proceso de elaboración del Marco Estratégico, que se ha construido a través del diálogo y la participación activa de diversos actores sociales e institucionales. Matilde Fernández enfatizó que la creación de este marco representa un compromiso público que debe ser respaldado por acciones concretas y efectivas. Para lograr un impacto positivo en la sociedad, es crucial que se fortalezcan las herramientas necesarias para implementar las medidas contempladas y que se mantenga un enfoque colaborativo en el desarrollo de políticas que aborden esta problemática social.