El incendio unificado originado el miércoles entre Ávila y Madrid continúa fuera de control y ya afectó 2.339 hectáreas. La situación obligó a evacuar a más de 30.000 personas, mientras los equipos de emergencia trabajan para contener el avance del fuego y asegurar las zonas comprometidas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, señaló que todavía “quedan horas complejas”, aunque destacó una evolución favorable en el control de los incendios registrados en Ávila, Madrid y Toledo. Según explicó, algunos focos ya estarían “consolidados” gracias al trabajo de los efectivos del Sistema Nacional de Protección Civil.

“Estamos pendientes, gracias a los efectivos del Sistema Nacional de Protección Civil, de consolidar algunos espacios que parece que pueden haber ya sido consolidados y acabados esos incendios”, afirmó Sánchez. Además, anticipó que el Consejo de Ministros aprobará un real decreto para declarar a Ávila como zona gravemente afectada.

Durante otra comparecencia en Ávila, junto al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Mañueco, el jefe del Ejecutivo volvió a reclamar un “gran pacto de Estado” para afrontar la emergencia climática. También pidió a la población que extreme “la prevención y precaución” frente a la propagación de los incendios.

“La magnitud del desastre que estamos viviendo es muy difícil de asumir”, sostuvo Sánchez. En ese sentido, indicó que en España ya se quemaron 150.000 hectáreas tras casi una decena de grandes incendios, una cifra que, según precisó, multiplica por seis la superficie afectada durante el año pasado.