En un contexto de creciente tensión entre Panamá y China, el presidente panameño, José Raúl Mulino, anunció que la República Popular China ha comenzado a tomar medidas para abordar el problema de la detención de buques de bandera panameña en sus puertos. Esta situación ha generado un aumento significativo en las detenciones de embarcaciones con pabellón panameño, coincidiendo con la controversial salida del conglomerado chino CK Hutchison de la operación de dos terminales ubicadas cerca del Canal de Panamá. Este hecho ha complicado las relaciones diplomáticas entre ambas naciones y ha llevado a Mulino a expresar su preocupación en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Durante su discurso, Mulino destacó que la flota mercante de Panamá es una de las más grandes del mundo, con más de 8.000 buques y un registro de 233,2 millones de toneladas. Sin embargo, en los últimos meses, el país ha enfrentado un aumento injustificado en las inspecciones y detenciones de sus buques en puertos chinos. "Pasamos de 30 o 40 detenciones habituales a más de 140, lo que no tiene justificación alguna", afirmó el presidente, subrayando que estas acciones no están respaldadas por razones técnicas o de seguridad marítima.
La declaración de Mulino se enmarca en un contexto marcado por la reciente salida de CK Hutchison, que fue resultado de una decisión del Tribunal Supremo de Panamá que declaró inconstitucional la concesión otorgada a la empresa hace más de 25 años. Como consecuencia de esta medida, China advirtió que Panamá podría enfrentar repercusiones significativas, incluyendo un arbitraje internacional por un monto cercano a los 2.000 millones de dólares. Este conflicto ha intensificado las tensiones y ha llevado a un incremento en las detenciones de buques panameños en puertos chinos.
En su intervención, Mulino hizo un llamado a la comunidad internacional, enfatizando que el derecho marítimo y la libertad de comercio no deben ser utilizados como herramientas de presión política. "Exigimos con firmeza que estas detenciones se detengan de inmediato", sentenció, apelando a la necesidad de un diálogo constructivo entre ambas naciones para resolver este conflicto.
Además, el presidente panameño anticipó que su país está interesado en renovar un acuerdo de transporte marítimo con China, el cual podría ofrecer ventajas como tarifas portuarias preferenciales y procesos más eficientes. Este acuerdo podría ser un paso hacia la disminución de la tensión bilateral y la normalización de las relaciones comerciales entre ambos países.
La situación actual pone de manifiesto la fragilidad de las relaciones diplomáticas en un mundo donde los intereses económicos y políticos a menudo chocan. A medida que Panamá busca fortalecer sus lazos comerciales y proteger su flota mercante, la comunidad internacional observa de cerca cómo se desarrollará esta situación y si las negociaciones con China conducirán a un desenlace favorable para ambas naciones.



