En Islamabad, el mariscal de campo Asim Munir, líder del Ejército paquistaní, se reunió con el príncipe Khalid bin Salman, ministro de Defensa de Arabia Saudí, para abordar la creciente preocupación por la seguridad en la región. Ambos altos funcionarios acordaron establecer un plan de acción conjunta en respuesta a los recientes ataques con drones y misiles iraníes contra el territorio saudí.

Durante el encuentro, se destacó la gravedad de la situación de seguridad que enfrenta el Reino ante la agresión no provocada de Irán, la cual, según señalaron, dificulta los esfuerzos por lograr una estabilidad regional y complica las posibilidades de una resolución pacífica de los conflictos existentes. Esta conversación se produce en un contexto de tensión tras la reciente escalada de hostilidades en la zona, especialmente después de la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei.

A pesar de la tensión, desde Islamabad se hizo hincapié en la importancia de mantener un canal de comunicación abierto con Teherán, instando a su gobierno a actuar con prudencia para evitar un deslizamiento hacia un mayor conflicto. Pakistán, que comparte una extensa frontera con Irán, tiene un interés estratégico en la estabilidad de la región. Además, su relación histórica con Arabia Saudí, basada en un acuerdo de defensa mutua, refuerza su compromiso de apoyar la seguridad del Reino, lo que podría incluir medidas adicionales para proteger su espacio aéreo y sus infraestructuras clave.