El gobierno de Pakistán ha formalizado una queja ante las autoridades talibanas en Afganistán, a raíz de un atentado ocurrido recientemente en la provincia de Jáiber Pastunjua, que dejó como saldo la muerte de una niña y once soldados. Este ataque, perpetrado el 16 de febrero en la región de Bajaur, ha generado una profunda preocupación en Islamabad.

Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores paquistaní, se ha convocado al segundo al mando de la embajada afgana para expresar el rechazo a lo que calificaron como un "cobarde ataque". Un portavoz oficial destacó la gravedad de la situación y el impacto de la explosión en un edificio cercano, que resultó en la trágica muerte de una menor y heridas a otros siete civiles.

El Ejército de Pakistán identificó al grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) como el responsable del atentado, al que describieron como un "grupo subsidiario indio". Según informes, los atacantes utilizaron un vehículo cargado de explosivos para embestir un puesto de control, causando daños significativos en la infraestructura y en las viviendas circundantes. La región fronteriza ha sido foco de violencia durante años, con el TTP como protagonista de numerosos incidentes, mientras que las acusaciones sobre el apoyo de India y los talibanes afganos a este grupo continúan siendo un tema de tensión.