El gobierno uruguayo, liderado por Yamandú Orsi, se encuentra en la etapa de preparación de la Rendición de Cuentas, un proyecto de ley que le permitirá realizar ajustes en el presupuesto originalmente establecido en el Plan Quinquenal. Este documento, cuya presentación al Parlamento se prevé antes del 30 de junio, llega en un momento crítico, ya que el Ministerio de Economía ha decidido revisar a la baja las expectativas de crecimiento económico para el país.
En un entorno económico complicado, las demandas de recursos por parte de diversos ministerios han aumentado considerablemente. Sin embargo, la atención del gobierno se centrará principalmente en las carteras de Desarrollo Social e Interior, áreas que han demostrado ser fundamentales para el bienestar de la población. Este enfoque refleja una clara intención de priorizar las necesidades más urgentes en un contexto de limitaciones financieras.
Los aspectos específicos de la Rendición de Cuentas fueron discutidos en una reciente reunión del Consejo de Ministros, convocada por Orsi. Durante este encuentro, el ministro de Economía, Gabriel Oddone, compartió que, a pesar de la incertidumbre que rodea la economía uruguaya, se observan signos de un rendimiento positivo. Sin embargo, el ministro reconoció que las proyecciones de crecimiento para 2026 y 2027 han sido ajustadas hacia abajo, siendo la estimación para 2026 revisada del 2,2% al 1,6%, y una disminución más leve para 2027.
Oddone destacó que la Rendición de Cuentas reflejará un crecimiento que será ligeramente inferior al inicialmente proyectado en la ley de presupuesto. Su declaración subraya la importancia de un enfoque que no se base en un recorte general del gasto, sino en la identificación de ministerios que requieren priorización. Esta estrategia implica trabajar en conjunto con cada ministerio para descubrir oportunidades de ahorro sin comprometer los servicios esenciales.
El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim, enfatizó en la conferencia de prensa que esta Rendición no se traducirá en una política de gasto cero. Más bien, se busca mantener el compromiso con la planificación financiera y fiscal del gobierno, al tiempo que se priorizan áreas esenciales que impactan directamente en la ciudadanía, tales como la infancia, la situación de calle y la seguridad.
El proyecto de Rendición de Cuentas se centrará en cuatro ejes principales: infancia, seguridad, apoyo a personas en situación de calle y generación de empleo. Adicionalmente, se contemplarán algunas recomendaciones derivadas del Diálogo Social, una iniciativa del gobierno destinada a reformar el sistema de pensiones y potenciar la asistencia a la infancia. El ministro Oddone también apuntó que la unificación de transferencias, uno de los compromisos del Gobierno, está proyectada para alcanzar los 30 millones de dólares para el año 2027.
Así, el gobierno de Orsi se enfrenta a un delicado equilibrio entre la necesidad de ajustes presupuestarios y el imperativo de atender las demandas más críticas de la población. La Rendición de Cuentas se presenta como una oportunidad para redefinir prioridades en un contexto de desafíos económicos, buscando siempre el bienestar de los ciudadanos uruguayos en un tiempo donde la incertidumbre parece ser la única constante.


