La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), la coalición opositora más grande de Venezuela, ha vuelto a manifestar su preocupación por las "graves debilidades" del Estado ante la emergencia provocada por una serie de terremotos ocurridos hace una semana. Este desastre natural ha dejado un saldo trágico de cerca de dos mil fallecidos y más de diez mil heridos, cifras proporcionadas por el Gobierno, que aún no ha actualizado el número de personas desaparecidas. La PUD, a través de su cuenta oficial en X, resaltó que esta situación es un reflejo del deterioro institucional que ha padecido el país durante años, lo cual ha dificultado una respuesta adecuada ante crisis de tal magnitud.
La coalición opositora se ha ofrecido para brindar apoyo a todos los venezolanos afectados por los sismos, expresando su compromiso de colaborar en las iniciativas de solidaridad que el país requiere en este momento crítico. En un comunicado, enfatizaron su solidaridad con quienes han perdido seres queridos, hogares o tranquilidad, asegurando que la población no está sola en su sufrimiento. "Venezuela se levantará nuevamente, gracias a la solidaridad de su gente y a unas instituciones que deben ser capaces de garantizar la protección de la vida de todos sus ciudadanos", afirmaron con firmeza.
Hasta el presente, el Gobierno ha informado que se han logrado rescatar a 6.461 personas y que 855 estructuras han sufrido daños significativos, de las cuales 189 han colapsado por completo. Sin embargo, la falta de actualizaciones sobre el número exacto de desaparecidos genera una creciente preocupación y desconfianza en la ciudadanía, que exige respuestas claras y efectivas ante la catástrofe.
Los costos preliminares de los daños causados por los terremotos, que abarcan desde viviendas hasta activos económicos como vehículos y comercios, se estiman en aproximadamente 6.700 millones de dólares. Esta cifra ha sido calculada a partir de una evaluación satelital llevada a cabo por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que destaca la magnitud del desastre y la necesidad urgente de una respuesta coordinada y efectiva para la rehabilitación de las zonas afectadas.
A raíz de la emergencia, se han atendido a 80.870 familias, y en la zona de desastre se encuentran alrededor de 3.660 rescatistas internacionales, junto con 148 perros entrenados y 49 vehículos de apoyo. Además, el Gobierno ha desplegado 26.121 efectivos venezolanos en las labores de rescate. La respuesta de la población civil también ha sido notable, con más de 15.467 personas que se han registrado como voluntarios para colaborar en las tareas de rescate y asistencia a los damnificados.
El contexto actual en Venezuela, marcado por una crisis humanitaria y un colapso institucional, hace que la situación sea aún más compleja. La intersección entre desastres naturales y la debilidad del Estado plantea interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para gestionar emergencias y brindar el apoyo necesario a su población. La PUD, al señalar estas debilidades, busca no solo llamar la atención sobre la crisis actual, sino también poner en evidencia la necesidad de un cambio en la forma en que se gobierna el país, en pos de un futuro más seguro y resiliente para todos los venezolanos.



