La Misión de Observación Electoral (MOE) de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha elevado su voz de alerta en relación con las serias amenazas y actos de hostigamiento que han enfrentado autoridades electorales, periodistas y otros actores involucrados en el proceso electoral en Perú. Esta manifestación se produjo en un comunicado oficial emitido este lunes, donde la MOE subraya la necesidad de que las autoridades competentes concluyan con el recuento de votos de la primera vuelta de las elecciones presidenciales. La situación actual en el país plantea desafíos significativos para la integridad del proceso democrático, y la OEA ha hecho un llamado urgente a priorizar la paz y la convivencia civil.
El jefe de la misión, Víctor Rico Frontaura, quien también se desempeñó como exsecretario general del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), enfatizó que la violencia y la confrontación no deben ser consideradas como medios legítimos para la convivencia democrática. Este mensaje se vuelve crucial en un contexto donde la polarización política ha crecido en los últimos años, y donde cada elección se ha convertido en un reflejo de tensiones sociales latentes. La OEA insta a los partidos políticos y candidatos a adoptar una postura pacífica, recordando la importancia de evitar cualquier forma de lenguaje que incite al odio o a la violencia, elementos que pueden desestabilizar aún más la situación.
Además, la MOE ha tomado nota de las solicitudes de auditorías y procesos de investigación que buscan fortalecer la transparencia en el proceso electoral de 2026. Sin embargo, la misión ha sido clara en que dichas acciones deben ejecutarse con rigor técnico, asegurando que no interfieran con el desarrollo normal de las elecciones actuales. Este enfoque es fundamental para mantener la confianza pública y garantizar un proceso electoral que respete los derechos de todos los involucrados.
La OEA también ha hecho hincapié en la importancia de que las autoridades electorales concentren sus esfuerzos en asegurar una segunda vuelta eficiente, cumpliendo estrictamente con el cronograma electoral establecido. En este marco, hace un llamado a las autoridades para que concluyan, con la mayor celeridad y conforme a la ley, el conteo definitivo de los votos. Este paso es crucial para poder anunciar oficialmente los resultados y determinar qué candidatos avanzarán a la segunda vuelta, programada para el 7 de junio.
Con el 90% de las actas ya contabilizadas, la contienda se encuentra sumamente reñida, con una diferencia de poco más de 25.000 votos que separa a Roberto Sánchez de Rafael López Aliga, quienes aspiran a competir en la segunda vuelta contra la líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori. Fujimori ha sido la más votada en la primera vuelta, obteniendo poco más del 17% de los sufragios, un hecho que refleja la fragmentación del electorado peruano y la creciente polarización que caracteriza a la política del país.
Este panorama electoral, marcado por tensiones y desafíos, requiere de un seguimiento cercano y un compromiso firme por parte de las autoridades y los actores políticos para asegurar que el proceso electoral transcurra de manera pacífica y transparente. La MOE/OEA ha reafirmado su compromiso de estar presente en todas las etapas del proceso electoral y de garantizar la integridad del mismo, un aspecto vital para la salud democrática de Perú y el bienestar de su ciudadanía.



