Los contribuyentes que consideren adherirse al nuevo régimen del Impuesto a las Ganancias Simplificado deben actuar con celeridad, especialmente si hasta el momento no han sido objeto de fiscalización por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Esta recomendación surge a raíz de una reciente comunicación interna del organismo que detalla los procedimientos que seguirán los funcionarios encargados de la revisión de declaraciones juradas, especialmente para los períodos anteriores al 2025.
Según la nota emitida por ARCA, antes de iniciar cualquier proceso de fiscalización relacionado con los períodos fiscales de 2023 y 2024, o con aquellos anteriores que no hayan prescripto, los funcionarios deberán verificar si el contribuyente ha optado por ingresar al régimen de Ganancias Simplificado y ha cumplido con el pago del impuesto correspondiente. De confirmarse esta situación, no se podrá proceder con la fiscalización, lo que representa una importante ventaja para aquellos que se adhieran al nuevo esquema.
El nuevo régimen, diseñado para facilitar el cumplimiento tributario de las personas, establece un “tapón fiscal” que protege a los contribuyentes de auditorías relacionadas con años anteriores, salvo en casos donde ARCA disponga de pruebas concretas de que se han ocultado ingresos o bienes. Esto implica que aquellos que aún no han tomado la decisión de acogerse a este nuevo sistema, pero que tienen la sospecha de que podrían ser fiscalizados, pueden evitar dicha revisión acelerando la presentación de su declaración para el año 2025 y realizando el pago del impuesto.
Sin embargo, es importante señalar que este beneficio no se extiende a aquellos que ya se encuentren bajo investigación. En otras palabras, los contribuyentes que estén siendo fiscalizados en este momento no podrán beneficiarse de la protección del régimen de Inocencia Fiscal, lo que subraya la urgencia para aquellos que aún no han sido objeto de auditoría. El profesor Mario Volman, experto en administración tributaria de la UBA, aclara que “si el contribuyente presenta la declaración jurada del impuesto a las Ganancias Simplificado y paga el impuesto correspondiente, no le pueden abrir fiscalizaciones por períodos fiscales anteriores al 2025”.
La situación se vuelve aún más interesante con la reciente adhesión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al régimen de Ganancias Simplificado. No obstante, esta decisión no lo exime de la posibilidad de que ARCA revise su declaración jurada correspondiente al 2025, a menos que exista una decisión política que impida dicha auditoría. Adorni, al igual que cualquier otro contribuyente, debe cumplir con la presentación de su declaración y el pago del impuesto para evitar ser objeto de investigación, y si ya se encuentra bajo fiscalización, la adhesión al nuevo régimen no detendrá dicho proceso.
Es fundamental que los contribuyentes comprendan que, aun después de realizar el pago correspondiente, ARCA tiene la facultad de analizar si existen diferencias significativas en las declaraciones, en particular si estas superan el 15% entre los ingresos y bienes declarados y los datos disponibles en sus registros. En caso de que se determine que un funcionario ha ocultado información, podría ser excluido del régimen simplificado, volviendo al sistema tradicional y enfrentando posibles sanciones o causas penales por evasión tributaria. Esta misma normativa aplica a sus cónyuges, quienes también están sujetos a las mismas condiciones de fiscalización.
Finalmente, la decisión de ARCA de no iniciar procesos bajo el Sistema de Fiscalización Integrada (SEFI), que se basa en cruces de datos específicos, marca un cambio importante en la forma en que se llevarán a cabo las auditorías fiscales en el futuro. Este nuevo enfoque podría ofrecer una mayor claridad y previsibilidad a los contribuyentes, fomentando así un ambiente de cumplimiento voluntario y la confianza en el sistema tributario argentino.



