El Parlamento de Noruega ha dado su aprobación unánime para la formación de un comité independiente que investigará posibles conexiones entre figuras públicas noruegas y el escándalo de Jeffrey Epstein. Este desarrollo se produce tras la reciente divulgación de miles de documentos que implican a personalidades como la princesa heredera Mette-Marit y ex altos funcionarios como Thorbjorn Jagland y Borge Brende.

La iniciativa surge de la Comisión de Control y Asuntos Constitucionales, liderada por Per-Willy Amundsen, que ha solicitado que el nuevo organismo tenga un “mandato amplio” para indagar sobre las relaciones entre autoridades noruegas y redes vinculadas a Epstein. La investigación examinará no solo el nivel de participación de Noruega en estas redes en años recientes, sino también los vínculos desde el proceso que llevó a los Acuerdos de Oslo en 1993, aunque el marco temporal aún no ha sido definido con claridad.

El primer ministro Johan Gahr Store destacó la importancia de esclarecer estas conexiones, resaltando la existencia de “dudas razonables” sobre la legalidad y la ética de los lazos mencionados. Store subrayó que es esencial que los hechos se aclaren para restaurar la confianza pública en las instituciones noruegas. El presidente de la Cámara, Masud Gharajhani, será el encargado de proponer a los miembros del comité, asegurando así que la investigación se lleve a cabo con total independencia y transparencia, evitando posibles conflictos de interés.