La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó este miércoles que exista una “profunda división” entre su gobierno y el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Durante su conferencia matutina, también rechazó que dentro de Morena haya grupos enfrentados identificados como “obradoristas” y “claudistas”.
Sheinbaum calificó esas versiones como “absolutamente absurdo” y aseguró que López Obrador ha sido “sumamente respetuoso” con su administración. Según explicó, el exmandatario no le envió mensajes con instrucciones como “haz esto, haz aquello” ni manifestó desacuerdos con las decisiones tomadas por el actual gobierno.
La presidenta sostuvo que López Obrador está retirado de la vida pública “en términos de la acción política” y concentrado en la finalización de su segundo libro. En ese sentido, señaló que, después de más de 30 años dedicados al pensamiento y a la acción política, el expresidente se encuentra ahora enfocado en la reflexión, mientras que la responsabilidad de gobernar corresponde a quienes integran la actual administración.
Además, Sheinbaum vinculó la versión de que López Obrador seguiría controlando el gobierno desde fuera con un sesgo de género. Consideró que afirmar que “detrás de la presidenta está gobernando López Obrador” responde a “una idea muy machista”, porque supone que las mujeres no tienen capacidad para ejercer el poder por sí mismas.
La mandataria también relacionó esos señalamientos con lo ocurrido en las últimas semanas en torno al caso de Rocha Moya y con las versiones que presentan el episodio como una expresión de una supuesta pugna interna. El material disponible no detalla las declaraciones adicionales de Sheinbaum sobre ese caso.



