El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dirigió un mensaje al pueblo iraní, afirmando que se presenta una "enorme oportunidad" para que los ciudadanos contribuyan al colapso del régimen actual. Hizo un llamado a la movilización para "terminar el trabajo" y lograr la caída de la República Islámica. Estas declaraciones surgen en un contexto de tensiones internacionales, luego de una ofensiva militar conjunta entre Israel y Estados Unidos, que según Netanyahu, podría haber resultado en la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei.
Netanyahu indicó que existen "numerosas señales" que sugieren que Jamenei habría fallecido como consecuencia de los recientes bombardeos. Durante su discurso, el mandatario detalló que el ataque inicial se dirigió específicamente al lugar donde se encontraba el líder religioso, lo que indica que la operación buscaba afectar directamente al núcleo de poder en Irán. En este marco, el primer ministro israelí calificó a Jamenei de "tirano", acusándolo de promover la violencia global y de liderar planes destinados a la destrucción del Estado de Israel.
El ataque de este sábado dejó como resultado la muerte de varios altos líderes iraníes, aparentemente involucrados en el programa nuclear del país. Netanyahu enfatizó que este evento marca un capítulo "histórico" y que Tel Aviv planea continuar con bombardeos selectivos en objetivos vinculados al régimen. En su intervención, subrayó que estas acciones representan un golpe significativo a la estructura de poder de la República Islámica, y reafirmó que la alianza con Estados Unidos permite incrementar la presión para provocar un cambio político en Teherán.



