Las mujeres tienen un papel central en la política local de Panamá, pero su presencia en los principales cargos electivos continúa siendo limitada. Aunque representan más de la mitad del padrón electoral y de la militancia partidaria, ocupan una proporción reducida de las alcaldías, de las representaciones de corregimiento y de otros espacios de decisión política.
La brecha se observa tanto en la estructura de los partidos como en los resultados electorales. Las mujeres participan en mayor medida que los hombres en los procesos electorales y tienen un peso significativo en la movilización de votos dentro de sus comunidades. Sin embargo, esa participación no se traduce en una presencia equivalente al momento de definir las candidaturas para encabezar las alcaldías.
La situación fue analizada en el informe “Análisis de la participación política femenina en los gobiernos locales en Panamá, períodos 2009–2024”, elaborado por Tamara Martínez Paredes. El documento sostiene que la desigualdad responde a barreras legales, económicas, culturales y políticas, y plantea que la paridad prevista en las normas todavía no se refleja en una igualdad efectiva dentro de los gobiernos locales.
De acuerdo con los datos históricos y con los resultados de las elecciones de 2019 y 2024, la proporción de mujeres electas como alcaldesas se mantiene cerca del 14,8%. En los concejos y en las representaciones de corregimiento, la participación femenina ronda apenas el 12%, cifras que contrastan con su peso dentro del padrón electoral y de las organizaciones partidarias. Las mujeres superan el 50% del registro electoral, tienen una participación más alta que los hombres y conforman más de la mitad de la militancia de los partidos políticos.



