En un giro significativo en la investigación del asesinato del senador y ex candidato presidencial Miguel Uribe Turbay, el alto comisionado para la Paz de Colombia, Otty Patiño, ha confirmado que José Manuel Sierra, conocido como Zarco Aldinever, fue abatido por miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Esta declaración se produjo durante una entrevista con un medio local, donde Patiño destacó la credibilidad de las fuentes que proporcionaron esta información.
Según el alto comisionado, Zarco Aldinever, que había sido señalado como uno de los instigadores del homicidio de Uribe Turbay, encontró su fin a manos de un grupo del ELN bajo el liderazgo de Gustavo Giraldo, alias Pablito. Patiño aseguró que el cuerpo del disidente fue desechado en un río de la región de los Llanos Orientales, específicamente en el río Arauca. Esta afirmación, aunque contundente, aún carece de verificación oficial, lo que genera un halo de incertidumbre alrededor de la muerte del líder disidente.
Alias Zarco Aldinever era una figura prominente dentro de la disidencia de las antiguas FARC, conocida como la Segunda Marquetalia, que se formó en 2019 tras la disconformidad de ciertos ex comandantes con el acuerdo de paz alcanzado en 2016. Su papel como uno de los principales líderes de esta facción lo convirtió en un objetivo importante para las autoridades, especialmente después de que la Fiscalía lo vinculó al asesinato de Uribe Turbay, quien fue víctima de un atentado en Bogotá en agosto de 2025, dos meses antes de su muerte.
En medio de la crisis de liderazgo que enfrenta la Segunda Marquetalia tras la desaparición de varios de sus altos mandos, Patiño también abordó la situación de Iván Márquez, otro de los líderes de esta disidencia. Según el funcionario, Márquez sigue vivo, aunque su estado de salud le impide asumir un rol activo dentro de la estructura del grupo armado. Esta pérdida de cohesión interna podría tener repercusiones en la capacidad operativa y en la estrategia de la disidencia en el corto y mediano plazo.
A pesar de la gravedad de las afirmaciones respecto a la muerte de Zarco Aldinever, la falta de un cuerpo recuperado y de confirmación forense mantiene la situación en un limbo. Las autoridades aún no han podido corroborar de manera oficial la información proporcionada por Patiño, lo que da pie a especulaciones y dudas en torno a la veracidad de la noticia. En un contexto donde la violencia y la impunidad siguen siendo problemas centrales en Colombia, la aclaración de los hechos es más urgente que nunca.
La revelación sobre la muerte de Zarco Aldinever no solo impacta la dinámica interna de la Segunda Marquetalia, sino que también resalta el papel del ELN como un actor clave en el panorama del conflicto armado colombiano. La relación entre estos grupos y la manera en que se enfrentan a sus adversarios y a las autoridades es un tema de creciente preocupación para el gobierno colombiano, que busca estabilizar una situación que ha sido inestable durante décadas. Este episodio podría abrir nuevas líneas de investigación y redefinir las estrategias de las fuerzas de seguridad en su lucha contra los grupos armados ilegales en el país.



