Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió que las comunidades de la República Democrática del Congo (RDC) no están recibiendo el respaldo necesario para contener el brote de ébola declarado por el Gobierno el 23 de mayo y por la Organización Mundial de la Salud (OMS) dos días después.

“La epidemia continúa propagándose y el ritmo al que avanza es superior al de la capacidad de respuesta desplegada”, afirmó el presidente internacional de MSF, el doctor Javid Abdelmoneim. Según explicó, los centros de tratamiento siguen siendo indispensables para salvar vidas, aunque consideró que la respuesta no puede limitarse a ampliar la cantidad de camas disponibles.

Abdelmoneim señaló que también es necesario mejorar la detección de casos, garantizar el aislamiento seguro de las personas enfermas y de sus contactos, y brindar apoyo a los trabajadores sanitarios. Además, remarcó la importancia de proteger frente a posibles infecciones a quienes concurren a los centros de salud existentes para recibir atención. “La respuesta debe construirse con las comunidades, no en torno a ellas”, sostuvo.

El brote dejó hasta el momento 2.476 muertes y más de 5.200 casos confirmados. Se trata del segundo brote con mayor cantidad de víctimas mortales de la historia, después del registrado entre 2014 y 2016, y del episodio de expansión más rápida experimentado hasta ahora. Ante esta situación, MSF reclamó reforzar la formación de los trabajadores sanitarios y de los líderes comunitarios.