La Paz, 10 de mayo (Redacción Medios Digitales) – Los partidarios del exmandatario boliviano Evo Morales han confirmado el inicio de una marcha hacia La Paz, programada para el próximo martes, en protesta contra las recientes políticas económicas implementadas por el Gobierno de Rodrigo Paz. Esta decisión fue anunciada por el propio Morales durante su programa radial en Kawsachun Coca, donde expuso que la movilización comenzará en Caracollo, una localidad situada a aproximadamente 190 kilómetros de la sede del gobierno boliviano.

La marcha, denominada ‘Marcha por la vida para salvar Bolivia’, busca agrupar a diversos movimientos sociales que, según Morales, comparten el objetivo de defender la canasta básica familiar y rechazar las reformas que consideran favorecen al neoliberalismo y la privatización de los recursos naturales. Morales enfatizó que no existe una diferencia ideológica en esta lucha, ya que todos los sectores están unidos en defensa de la economía popular y la Constitución Política del Estado, en un contexto de creciente descontento social.

El anuncio de la marcha se produce en un momento de tensión política en Bolivia, donde la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) y la Central Obrera Boliviana (COB), la mayor organización sindical del país, ya han comenzado a movilizarse en las calles. Estas organizaciones han exigido aumentos salariales y garantías de que el gobierno no privatizará empresas estatales. Las protestas de la COB, que comenzaron la semana pasada, han incluido demandas de un incremento salarial del 20 % y el rechazo a la privatización de empresas públicas, lo que ha generado un clima de agitación en el país.

Las críticas de Morales se centran en las nuevas leyes y reformas constitucionales anunciadas por el Gobierno, las cuales, según él, tienen como objetivo la privatización de servicios básicos y recursos naturales. En el pronunciamiento de Evo Pueblo, que se realizó en una reunión el sábado, se destacó la importancia de la movilización como una respuesta contundente a las políticas consideradas como neoliberales y privatizadoras.

Además de la marcha hacia La Paz, se han registrado bloqueos de caminos en varias regiones del altiplano, donde organizaciones de campesinos han interrumpido el tránsito hacia el interior del país y las fronteras con Perú y Chile, exigiendo la renuncia de Rodrigo Paz. Esta situación ha generado una crisis de desabastecimiento de alimentos y combustibles en La Paz y otras regiones del norte del departamento, lo que ha elevado la tensión social y política.

Desde hace más de una semana, también hay protestas en la localidad subtropical de Caranavi, donde organizaciones de campesinos interculturales han bloqueado carreteras en demanda de soluciones a sus reclamos. Estas organizaciones, que alguna vez fueron aliados del gobierno de Morales, han comenzado a distanciarse del actual gobierno, lo que refleja un cambio en el panorama político del país. En este contexto, es importante observar cómo se desarrollan estas movilizaciones y qué impacto tendrán en el futuro inmediato de la política boliviana.

Finalmente, la situación se complica con la presencia de grupos de campesinos e indígenas de la Amazonía en La Paz, quienes llegaron tras una larga caminata para exigir la abrogación de una controvertida ley de tierras. El Legislativo se encuentra actualmente debatiendo un proyecto para anular esta norma, lo que ha generado reacciones tanto en sectores productivos de Santa Cruz como en las comunidades afectadas, evidenciando una polarización creciente en el país.