El expresidente de Bolivia Evo Morales calificó de “corregidor español” al actual jefe de Estado, Rodrigo Paz, luego de que el Gobierno solicitara colaboración internacional para cumplir las órdenes de arresto dictadas en su contra.

El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, informó el lunes que las autoridades activaron “un trabajo y una colaboración a nivel regional” con el objetivo de detener al exmandatario. En declaraciones a la emisora Erbol, sostuvo que la coordinación con otros países se desarrollará “respetando el marco normativo y en el ejercicio pleno de la soberanía”.

Bolivia emitió dos órdenes de arresto contra Morales. Una está vinculada con una investigación por trata de personas, a raíz de su presunta relación con una menor con la que supuestamente tuvo una hija durante su Presidencia. La otra se relaciona con acusaciones de “terrorismo” y “alzamiento armado” por las últimas protestas y bloqueos contra Paz.

Aramayo también acusó a Morales de encubrir el “narcoterrorismo” y afirmó que el exmandatario “le ha quitado futuro a los bolivianos” al haber permitido una transformación productiva durante su gestión. Además, lo responsabilizó de haber convertido a Bolivia en un “santuario para el crimen organizado”.

Ante esas declaraciones, Morales respondió con dureza y llamó a Aramayo “ministro de colonias”. También cuestionó que el funcionario lo “acuse falazmente” y volvió a apuntar contra la decisión del Gobierno de recurrir a la cooperación internacional para avanzar con su detención.