La ex secretaria de Néstor Kirchner, Miriam Quiroga, ha presentado un certificado médico ante el Tribunal Oral Federal 7 que justifica su imposibilidad de comparecer como testigo en el juicio relacionado con el caso de los Cuadernos. Este caso ha estado en el centro de la atención pública, ya que involucra a figuras clave del kirchnerismo, con la expresidenta Cristina Kirchner como principal acusada. La situación de Quiroga ha generado expectativas, dado su papel histórico y las denuncias que realizó en el pasado sobre supuestos movimientos ilícitos de dinero durante la administración de Kirchner.

El tribunal que lleva adelante este juicio aún no ha tomado una decisión respecto a la solicitud de Quiroga, quien había sido convocada para declarar en la jornada de mañana. Así las cosas, el proceso judicial avanza, y el foco ahora se centra en el testimonio de Hilda Horovitz, ex pareja del remisero Oscar Centeno, cuyas anotaciones son la base del caso. Horovitz, que ya comenzó a responder preguntas, se descompuso durante su declaración, revelando la presión que siente al estar involucrada en este escándalo judicial.

Durante su testimonio, Horovitz relató su relación con Quiroga, mencionando que le había entregado documentación de Centeno para que esta la entregara a Roberto Baratta, ex funcionario del Ministerio de Planificación. Además, se leyeron mensajes entre ambas que evidencian la preocupación de Horovitz por su situación económica y su relación con el dinero que supuestamente se movía en el entorno del kirchnerismo. Esta conexión entre las testigos es fundamental, ya que puede ofrecer pistas sobre la dinámica de los sobornos que se investigan.

Horovitz también confirmó que Centeno, el remisero autor de los cuadernos, la utilizaba como “testaferro”, al registrar bienes a su nombre, y que había tenido acceso a los cuadernos, aunque nunca los leyó. Su relato incluye detalles sobre el descontento de Centeno respecto a los pagos que recibía de Baratta, lo que añade un nuevo nivel de complejidad al caso, al mostrar cómo operaban estas redes de corrupción. La fiscalía ha solicitado la reproducción de audios en los que Horovitz se comunicaba con Quiroga, lo que podría proporcionar más contexto sobre las interacciones entre estas figuras.

Durante la audiencia, Horovitz tuvo que interrumpir su declaración tras recordar a un ser querido fallecido, lo que puso de manifiesto el peso emocional que tiene este proceso para los testigos. El juez Enrique Méndez Signori decidió suspender la sesión debido al estado de salud de la testigo, lo que ha llevado a que se reprogramen las declaraciones. La atención ahora se dirige hacia el futuro testimonio de Quiroga, que se había anticipado con gran interés por su impacto potencial en el juicio.

La figura de Miriam Quiroga ha sido relevante desde que, en 2013, apareció en los medios denunciando presuntos traslados de efectivo durante el gobierno de Néstor Kirchner. Su testimonio podría ser crucial, ya que podría aportar información valiosa sobre los supuestos movimientos de dinero y la logística detrás de las operaciones denunciadas en los cuadernos de Centeno. Sin embargo, la incertidumbre sobre su comparecencia y la falta de una nueva fecha para su declaración dejan en suspenso el avance de este juicio que continúa captando la atención del público y de la prensa.

A medida que el juicio avanza, la falta de testimonios clave como el de Quiroga genera inquietud sobre el desenlace de este proceso judicial que ha revelado una red de corrupción que sacudió los cimientos de la política argentina. Las decisiones del tribunal y la evolución de las declaraciones de las testigos serán determinantes para entender el alcance de los delitos que se investigan y las consecuencias para los involucrados en este escándalo de gran magnitud.