Miriam Quiroga, quien se desempeñó como secretaria del ex presidente Néstor Kirchner, ha solicitado no comparecer ante el Tribunal Oral Federal N° 7 debido a problemas de salud. Esta situación se presenta en un momento crucial para el juicio por la causa de los Cuadernos de las Coimas, donde su testimonio se considera fundamental. A través de su hijo, Quiroga notificó a los magistrados que su estado de salud, que incluye complicaciones cardiológicas y altos niveles de estrés, le impide viajar desde Córdoba a Buenos Aires para brindar su declaración. Además, se comprometió a presentar la documentación médica que respalde su situación.
Es importante señalar que Quiroga ha sido una figura central en las investigaciones que rodean el presunto entramado de corrupción vinculado a la gestión kirchnerista. Su rol como testigo la ha llevado a hacer revelaciones significativas sobre la dinámica interna de la Casa Rosada durante el mandato de Néstor Kirchner. A pesar de su ausencia programada para el juicio, la exsecretaria ha manifestado su disposición para colaborar con la Justicia, aunque su estado físico no le permite trasladarse a la capital federal.
La declaración de Quiroga estaba agendada para el próximo jueves, y su ausencia genera incertidumbre sobre cómo procederá el Tribunal. Los jueces que componen el TOF N° 7, Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, deberán evaluar la situación y determinar si se reprogramará su testimonio o si se tomarán otras medidas en su ausencia. La gestión del caso ha sido compleja, con múltiples testigos y un entramado de acusaciones que involucran a figuras prominentes de la política argentina.
En una serie de testimonios previos, Quiroga ha narrado episodios que, de ser confirmados, podrían tener un impacto significativo en el desarrollo del juicio. En su libro “Mis años con Néstor y todo lo que vi”, la exfuncionaria detalla sus experiencias y observaciones sobre la corrupción durante el gobierno kirchnerista. En una de sus declaraciones, mencionó haber visto bolsos con dinero en efectivo dentro de la Casa Rosada, y atribuyó la organización de estos movimientos a Daniel Muñoz, quien fue secretario personal del expresidente Kirchner.
Una de las anécdotas más impactantes que compartió fue sobre un bolso de cuero que ella identificó como un regalo al presidente, que Muñoz le ofreció para que pesara su contenido, sugiriendo que había dinero en efectivo. Este tipo de relatos ha alimentado la narrativa de corrupción que rodea a la administración kirchnerista y ha puesto a Quiroga en el centro de la atención mediática y judicial.
El juicio por la causa Cuadernos, que ha sido objeto de un intenso escrutinio público, se reanuda este martes con nuevas declaraciones de testigos relevantes. Entre ellos, Hilda Horovitz, expareja del chofer Oscar Centeno, quien fue responsable de los cuadernos que documentaron las supuestas coimas. La continuidad del juicio se espera que arroje más luz sobre las acusaciones de corrupción que han sacudido la política argentina en los últimos años.
La cita de Quiroga y otros testigos clave, como Ignacio Laplacette y Orlando Ramón Jancik, está programada para el 28 de mayo, mientras que el exministro de Economía, Roberto Lavagna, y el financista Leonardo, están convocados para el 2 de junio. La situación de Quiroga podría influir en la dinámica del juicio, un proceso que ya ha mostrado ser complicado y lleno de giros inesperados.



