Los ministros de Defensa, Carlos Presti, y de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, recorrieron en Ushuaia el área donde está prevista la construcción de una futura Base Naval Integrada. El proyecto, del que se habla desde hace décadas, fue retomado por el presidente Javier Milei en el marco de las renovadas tensiones con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas.

Durante la visita, los funcionarios nacionales mantuvieron reuniones con el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, y la vicegobernadora, Mónica Urquiza. Según expresó Quirno, las autoridades provinciales mostraron “toda la predisposición para ayudar en el proyecto de la Base Naval Integrada”. Sin embargo, aclaró que la provincia no aportará financiamiento ni recursos para la obra, que será sostenida exclusivamente con fondos estatales.

Melella destacó la importancia del proyecto para la región y recordó que “hace cuarenta años que se viene hablando de la Base Naval Integrada”. También señaló que la provincia impulsó la iniciativa durante gestiones anteriores y remarcó el “lugar geopolítico estratégico único” de Tierra del Fuego. “Si uno ve cómo avanza Chile, cómo avanza Reino Unido, con todo respeto, Argentina no se puede quedar atrás”, afirmó, al vincular la obra con la defensa de la soberanía y plantear la necesidad de dejar de lado las diferencias políticas e ideológicas para avanzar.