En un movimiento estratégico en la previa de votaciones clave en el Congreso, el presidente Javier Milei logró reunir a un grupo de gobernadores en Tucumán, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la independencia argentina. Este encuentro se produce a tan solo un par de años de la firma del Pacto de Mayo, que marcó un hito en la historia política del país. La reunión, aunque informal, se presenta como una jugada política significativa en un momento en que el oficialismo busca apoyo para impulsar diversas reformas legislativas.
La llegada de Milei a San Miguel de Tucumán tuvo lugar anoche, cuando el mandatario partió de Aeroparque a las 21:30 y aterrizó a las 23:00. Su primera parada fue la emblemática Casa Histórica, donde en 1816 se proclamó la independencia nacional, un lugar cargado de simbolismo. Allí lo esperaba el gobernador local, Osvaldo Jaldo, quien, a pesar de no haber podido recibirlo al descender del avión, lo recibió con un afectuoso abrazo al llegar al sitio.
Entre los asistentes se encontraban doce gobernadores de distintas provincias, incluyendo a Alfredo Cornejo de Mendoza, Juan Pablo Valdés de Corrientes y Marcelo Orrego de San Juan, entre otros. La presencia de estas figuras locales no solo añade peso al acto, sino que también refleja la intención del gobierno de Milei de articular un diálogo más cercano con los referentes del interior. Desde hace días, la Casa Rosada había estado tratando de organizar este encuentro, aprovechando la coincidencia en el mismo lugar de varios mandatarios provinciales.
Las gestiones para concretar esta reunión fueron lideradas por el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien logró coordinar la llegada de los gobernadores antes de la medianoche. Aunque el encuentro no permitió un diálogo extenso debido a la naturaleza del evento, se percibía un ambiente de expectativa y compromiso entre los asistentes. Un interlocutor cercano a los gobernadores presentes mencionó que la imagen de todos juntos en este contexto tenía un “potente impacto político”, reflejando una unidad que podría ser crucial en las próximas decisiones legislativas.
Durante la espera de la llegada de Milei, algunos miembros del Gabinete, incluyendo a Santilli, aprovecharon para intercambiar impresiones con los gobernadores. Uno de los funcionarios que asistió al evento comentó que aunque tuvieron tiempo para conversar entre ellos, el presidente llegó justo a tiempo para el acto, lo que limitó un intercambio más profundo. Esto sugiere que, a pesar de la informalidad del encuentro, hay un interés real en la colaboración entre el gobierno y las provincias.
El contexto de este encuentro es fundamental, ya que el Poder Ejecutivo Nacional se encuentra en la búsqueda de apoyo para proyectos cruciales, como la reforma política que incluye la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), cambios en la ley de Zonas Frías y modificaciones a la Carga Orgánica del Banco Central. La cúpula libertaria ha fijado como prioridad la votación en el Senado de la reforma de la ley de Zonas Frías, que ya cuenta con media sanción de Diputados. Sin embargo, algunos gobernadores han expresado su deseo de que el debate se prolongue, lo que podría complicar los planes del oficialismo.
En este panorama, Milei y su equipo enfrentan un desafío considerable. La necesidad de construir consensos y alianzas políticas se vuelve más apremiante a medida que se aproxima la votación en el Congreso. Este encuentro en Tucumán, aunque breve, podría ser un primer paso hacia una mayor colaboración entre el gobierno y las provincias, algo que podría ser determinante en la aprobación de las reformas que el oficialismo aspira a implementar en el corto plazo.



