El presidente Javier Milei ha anunciado la inminente presentación de un proyecto de ley innovador, destinado a potenciar sectores económicos que, hasta el momento, han permanecido fuera del radar en Argentina. A través de su cuenta en X, Milei destacó que este nuevo esquema, denominado "SÚPER RIGI", busca ofrecer ventajas significativas en comparación con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que ya existe. Sin embargo, aún se desconoce la fecha exacta en que este proyecto será enviado al Congreso para su discusión y eventual aprobación.
En su mensaje, Milei expresó la necesidad de implementar medidas audaces para estimular una economía que enfrenta múltiples desafíos. "No podemos aspirar a adquirir un B2 Spirit, pero podemos lanzar una MEGA BOMBA desde el avión presidencial", aseveró el mandatario, haciendo alusión a la magnitud de la iniciativa. Este enfoque se basa en la premisa de que el proyecto no solo buscará atraer inversiones, sino también fomentar la creación de nuevas empresas que respondan a las necesidades de sectores dinámicos y en expansión en la economía argentina.
El anuncio de Milei se inscribe en una estrategia más amplia del gobierno para promover la inversión extranjera en el país. En febrero de este año, la Casa Rosada había extendido el RIGI por un año más, hasta 2027, con el fin de incentivar la llegada de capitales al país. Esta extensión fue formalizada mediante el Decreto 105/2026, publicado en el Boletín Oficial, que modifica la reglamentación del régimen establecido por la Ley 27.742, que rige las bases para la libertad económica en Argentina.
Entre las modificaciones introducidas por esta normativa, destaca la inclusión de nuevos desarrollos en el sector energético. A partir de ahora, el RIGI abarcará proyectos relacionados con hidrocarburos líquidos y gaseosos onshore, estableciendo un piso mínimo de inversión de 600 millones de dólares en activos computables. Esta cifra equipara el requisito a aquel exigido para las iniciativas de exportación de gas, lo que refleja una clara intención de impulsar este sector clave de la economía.
Además, el decreto aclara el concepto de “nuevos desarrollos”, indicando que estos deben estar ubicados en áreas que no hayan presentado actividad significativa al momento de la sanción de la Ley 27.742. Esto representa una oportunidad para proyectos que buscan ingresar al régimen sin estar condicionados por inversiones previas en explotación o producción. Por otro lado, para las actividades offshore, se ha reducido el umbral mínimo de inversión en el segmento exploratorio y productivo a 200 millones de dólares, reconociendo los riesgos y la intensidad de capital que requieren este tipo de iniciativas.
La implementación de este tipo de medidas sugiere un cambio de enfoque en la política económica del país, buscando no solo atraer inversiones, sino también generar un ambiente propicio para el crecimiento de sectores que hasta ahora no han tenido un reconocimiento formal. De esta manera, el gobierno de Milei parece estar dispuesto a explorar nuevas fronteras y oportunidades, lo que podría transformar el panorama económico argentino en los próximos años. Sin embargo, la efectividad de estas propuestas dependerá en gran medida de su aceptación en el Congreso y de la capacidad del gobierno para implementar las reformas necesarias que respalden este ambicioso proyecto.



