El próximo domingo, 1 de marzo, a las 21 horas, el presidente Javier Milei se dirigirá a los 257 diputados y 72 senadores, junto a la vicepresidenta Victoria Villarruel, para dar inicio al período ordinario de sesiones. Esta será la tercera apertura que realice Milei, quien llega al Congreso en un contexto marcadamente diferente al de años anteriores.

Si no surgen imprevistos, el mandatario arribará al recinto con la satisfacción de haber cumplido sus objetivos durante las sesiones extraordinarias, como la aprobación del Presupuesto, algo que no se lograba desde hacía dos años. Además, el Gobierno se prepara para avanzar con la baja de la edad de imputabilidad y la reforma laboral, dos iniciativas que habían sido históricamente rechazadas por el peronismo y que ahora se implementan bajo un gobierno no peronista.

Este nuevo panorama político se presenta con un Milei que, aunque aún no cuenta con una mayoría absoluta, ha consolidado un grupo de aliados que le han brindado apoyo en momentos cruciales. Mientras tanto, el peronismo enfrenta una crisis de liderazgo y cohesión, quedando reducido en el Senado y sin poder de veto. La relación de fuerzas en el Congreso ha cambiado drásticamente, lo que podría desencadenar un período de reformas significativas en el país.