Durante su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, el presidente Javier Milei no escatimó en críticas hacia la oposición, a la que se refirió con términos como "fascistas" y "manga de chorros". En un ambiente cargado de tensión, Milei tomó el micrófono y, tras escuchar los aplausos de sus seguidores, se dirigió a los opositores afirmando que, aunque no les agradara, él también era su presidente.
A medida que avanzaba en su discurso, el mandatario enumeró los logros de su gestión y, al hablar de la Ley de Inocencia Fiscal, volvió a mirar a la oposición para señalar que no podían aplaudir porque "se les escapan las manos a bolsillos ajenos". Esta fue solo una de las muchas intervenciones sarcásticas que Milei dedicó al kirchnerismo, donde enfatizó que la justicia social es, en realidad, un robo y que sus adversarios son "manga de ladrones".
A lo largo de su exposición, Milei continuó desafiando a sus críticos, mencionando que sus declaraciones eran mentiras y que la gente estaba al tanto de la verdad. En medio de un ambiente de aplausos y gritos de apoyo, el presidente volvió a subrayar la precariedad de la situación laboral en el país, indicando que el desempleo había disminuido y criticando duramente a los anteriores gobiernos por dejar a una parte significativa de los trabajadores en la pobreza. La tensión y la confrontación marcaron este inicio de sesiones, dejando en claro que el enfrentamiento político continuará en el recinto.



