Friedrich Merz, canciller de Alemania y líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), ha dejado en claro su postura respecto a la ultraderecha del partido Alternativa para Alemania (AfD). En una reciente declaración, Merz aseguró que no tiene intenciones de entablar conversaciones con esta agrupación, señalando que su enfoque se centrará en la búsqueda de apoyo en el centro político, específicamente del Partido Socialdemócrata (SPD).

Merz, quien fue reelegido como presidente de la CDU con un notable respaldo del 91,1% de los delegados en el congreso nacional realizado en Stuttgart, enfatizó la importancia de mantener una posición firme frente al extremismo. "He decidido que nuestra política se alineará exclusivamente con el centro político del país", afirmó, lo que implica que, por el momento, su coalición se mantendrá únicamente junto al SPD.

El canciller expresó su determinación de evitar que el AfD tenga influencia en el gobierno, manifestando que no permitirá que "este grupo arruine nuestro país". Además, subrayó que la misión de la CDU es frenar el regreso del radicalismo de derecha en Alemania, especialmente con las elecciones estatales programadas para finales de este año en el este del país.