El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Mauritania ha salido al paso de recientes informaciones que sugieren la existencia de movimientos de combatientes yihadistas hacia su territorio desde Mali. En un comunicado oficial emitido el 3 de mayo, las autoridades militares descalificaron estas afirmaciones como "inexactas y deliberadamente engañosas", subrayando que tales rumores buscan crear confusión y debilitar la confianza en las instituciones de defensa del país.
La declaración del Ejército mauritano se produce en un contexto de creciente preocupación por la inseguridad en la región, especialmente tras una reciente escalada de violencia en Mali, donde fuerzas yihadistas han intensificado sus ataques. El comunicado enfatiza que las Fuerzas Armadas de Mauritania se mantienen en un estado de alerta elevado, lo que indica una vigilancia constante ante cualquier amenaza potencial proveniente de su vecino.
El Estado Mayor reiteró su compromiso con la soberanía nacional, afirmando que el país ejerce un control total y permanente sobre su territorio, especialmente en las áreas fronterizas. Este mensaje busca enviar un claro aviso a cualquier grupo que intente cruzar la frontera con intenciones hostiles, afirmando que no se tolerará ninguna actividad que ponga en riesgo la seguridad del país.
La confusión parece haber surgido a raíz de un informe del grupo paramilitar ruso 'Africa Corps', que actúa en Mali en colaboración con el gobierno militar de ese país. Este grupo había afirmado recientemente que había llevado a cabo un ataque contra un contingente de 200 combatientes que se desplazaban en motocicletas y camionetas hacia Mali, información que fue rápidamente difundida por diversos medios y redes sociales, generando alarma en Mauritania.
La situación en Mali ha sido inestable desde el 25 de abril, cuando se desató una ofensiva coordinada por yihadistas y grupos separatistas, que culminó con el asesinato del ministro de Defensa maliense, Sadio Camara. Este contexto de violencia ha generado tensiones en la relación entre Mauritania y Mali, países que comparten una extensa frontera de aproximadamente 2.200 kilómetros, lo que hace que cualquier rumor de actividad yihadista sea motivo de preocupación para Nuakchot.
Además, los antecedentes de acusaciones mutuas entre ambos países no son nuevos. En marzo de 2026, las autoridades de Mali habían denunciado que grupos armados retenían a soldados en un campamento de refugiados en M'Berra, situación que fue categóricamente rechazada por las autoridades mauritanas. Este ciclo de desconfianza y acusaciones podría intensificarse si no se toman medidas adecuadas para mejorar la comunicación y la cooperación en temas de seguridad en la región.
Ante esta situación, las principales rutas de cruce en la frontera mauritana, como las ciudades de Fassala, Bassiknou y Adel Bagrou, se convierten en puntos críticos que requieren monitoreo constante. La respuesta del Ejército mauritano es un intento claro de reafirmar su control y de minimizar la especulación en un momento donde la seguridad regional es más vital que nunca.



