Santiago de Chile, 6 de mayo (Redacción Medios Digitales) - En una reciente exposición ante el Parlamento, las autoridades de Seguridad Pública de Chile revelaron que más de la mitad de las instituciones educativas del país reportaron incidentes policiales durante el año 2025. Esta alarmante cifra, que se sitúa en un 54,6%, corresponde a aproximadamente 7.364 colegios que registraron un total de 56.153 incidentes, en medio de la creciente preocupación por la violencia en las escuelas y la discusión en el Senado sobre la Ley 'Escuelas Protegidas'.

El subsecretario de Seguridad Pública, Andrés Jouannet, proporcionó detalles sobre la situación, indicando que este panorama resalta la gravedad del fenómeno que afecta a los establecimientos educacionales. La iniciativa legislativa, impulsada por el Gobierno del presidente José Antonio Kast, busca abordar el problema mediante medidas como la revisión de mochilas y la instalación de detectores de metales, con el objetivo de incrementar la seguridad en los recintos educativos.

La propuesta ya recibió luz verde por parte de la Cámara Baja del Congreso el pasado mes de abril y se encuentra en su segundo trámite constitucional. En este contexto, los datos presentados se basan en un análisis de 13.465 colegios de todo el país, que fueron georreferenciados para contrastar la información con registros de Carabineros y denuncias de la Superintendencia de Educación entre 2022 y 2025.

El informe revela que un 17,5% de los incidentes reportados (equivalente a 9.811 casos) fueron clasificados como delitos penales que resultaron en lesiones leves. Además, se registraron 226 incidentes graves o gravísimos, lo que representa un 0,4% del total, mientras que 385 fueron considerados menos graves y 6.113 casos fueron tipificados como amenazas. Estas estadísticas provienen del Centro de Estudios y Análisis de Delitos (CEAD), una unidad técnica que se encarga de proporcionar datos sobre violencia y delincuencia en Chile.

Jouannet destacó que casi uno de cada tres casos policiales (29,4%) está relacionado con atentados contra la vida o la integridad física y psíquica de los individuos. Por otro lado, las denuncias vinculadas a la convivencia escolar, que incluyen maltrato físico o psicológico, acoso y discriminación, representan un alarmante 75,3% del total, con 17.076 casos registrados. Es importante señalar que los delitos de carácter sexual no están incluidos en este análisis, lo que podría agravar aún más la situación.

El aumento de delitos con alta connotación social, según el subsecretario, revela que la violencia física e intimidatoria ha alcanzado un nivel estructural en el ámbito educativo chileno, superando los simples conflictos de convivencia. Los incidentes asociados con armas de fuego y armas corto-punzantes alcanzaron los 544 casos (1%), mientras que las riñas se contabilizaron en 274 episodios (0,5%). Las amenazas con armas, por su parte, totalizaron 127 casos (0,2%). Este contexto de violencia y delincuencia en las escuelas plantea un desafío significativo para las autoridades, que deben encontrar soluciones efectivas para garantizar un entorno seguro para los estudiantes.

Ante este panorama, es fundamental que la sociedad civil y las instituciones educativas trabajen de manera conjunta para abordar la violencia en las escuelas. La implementación de programas de prevención y educación en convivencia pacífica podría ser un paso crucial para revertir esta tendencia creciente. La sociedad chilena se encuentra ante la necesidad de reflexionar sobre el papel que desempeñan todos los actores involucrados en el proceso educativo y la urgencia de crear espacios más seguros para el desarrollo integral de los jóvenes.