Más de 400 institutos de toda Francia permanecerán cerrados este lunes en el marco de las movilizaciones de estudiantes de secundaria, que reclaman más personal y recursos. Las protestas derivaron en disturbios y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Según el balance difundido, ya hay más de 5.000 detenidos desde el lunes pasado.

El ministro de Educación, Édouard Geffray, afirmó que 24 centros fueron “saqueados o incendiados” desde el comienzo del movimiento. “Fueron atacados deliberadamente. El movimiento ha sido secuestrado por individuos violentos”, sostuvo el funcionario este domingo. También señaló que hasta 78 trabajadores de la educación nacional resultaron heridos, en la mayoría de los casos por acciones de personas “ajenas” a los establecimientos.

La respuesta policial fue cuestionada por sectores de la izquierda política, con La Francia Insumisa como una de las principales fuerzas críticas. Su líder, Jean-Luc Mélenchon, reclamó una solución para las demandas estudiantiles y advirtió que el Gobierno dispone de poco tiempo para resolver la crisis. “Resulta difícil creer que sea capaz de hacerlo. Por lo tanto, es mejor organizarnos para apoyar este periodo de movilización y despertar político, abriendo así el camino hacia 2027”, planteó. Desde el Gobierno, en tanto, rechazaron las críticas a la actuación de las fuerzas de seguridad.