El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmó este miércoles que las instituciones europeas respaldaron el trabajo desplegado en Ceuta para responder “a la mayor brevedad” a la crisis registrada en la ciudad autónoma. Sus declaraciones se produjeron durante una sesión en el Congreso, en la que fue cuestionado por representantes del PP y Vox.
Marlaska sostuvo que el Gobierno continúa trabajando con más efectivos para hacer frente a una “crisis parcial de seguridad” y rechazó las acusaciones de “indolencia” por haber hablado de inseguridad subjetiva en Ceuta. La discusión se desarrolló después de la entrada de más de 70.000 migrantes a finales de julio.
El diputado del PP Miguel Tellado acusó al ministro de “mentir a la cara” a los ceutíes y calificó su actuación de incompetente. En ese marco, mencionó un aumento de las denuncias por agresiones sexuales y allanamientos de morada. Ignacio Gil Lázaro, por su parte, acusó a Marlaska de “trapichear” con Marruecos la soberanía de la ciudad autónoma.
En su respuesta, el ministro indicó que en Ceuta hay desplegados 1.600 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Según explicó, ese operativo permitió detener y expulsar a más de 300 migrantes. Además, señaló que el objetivo es volver a reducir en 13 puntos el índice de criminalidad.
Consultado sobre si pensaba renunciar por su participación en la “mentira de Estado” sobre Ceuta, Marlaska defendió su continuidad en el Ejecutivo. “Hago bien en seguir en este Gobierno progresista”, respondió.



