El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió este viernes la movilización de las Fuerzas Armadas para brindar “el máximo apoyo a la seguridad civil” frente a los incendios que devastan el suroeste del país. Más de 14.000 hectáreas fueron calcinadas en el departamento de Gironda, en una noche que fue calificada de “casi apocalíptica”.
De acuerdo con el Ministerio del Interior francés, al menos 141.000 personas fueron evacuadas desde la noche del miércoles: 110.000 en Gironda y unas 31.000 en el departamento de Landas. Las llamas también se extendieron en Biscarrosse, donde permanece activo otro foco.
El incendio de Lège-Cap Ferret, en el norte de la cuenca de Arcachon, avanza hacia el este, en dirección a Burdeos, impulsado por fuertes ráfagas de viento. La prefecta de Nueva Aquitania y Gironda, Sophie Brocas, anunció nuevas evacuaciones que incluyen a las localidades de Saint-Hélène y Salaunes, además de zonas cercanas.
El alcalde de Burdeos, Thomas Cazenave, señaló a BFM TV que en la ciudad persiste “un persistente olor a humo”, aunque aclaró que el incendio, por el momento, “no está a las puertas” de la metrópoli.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, prevé encabezar una reunión de crisis a las 22 en horario local. En paralelo, la Agencia Regional de Salud activó el plan de emergencia en Gironda y Landas, que incluye evacuaciones en residencias de ancianos.



