El presidente de Francia, Emmanuel Macron, expresó su descontento por la reciente decisión de la Comisión Europea de implementar provisionalmente el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Durante una conferencia de prensa en París, Macron resaltó la necesidad de vigilar de cerca el cumplimiento de los compromisos establecidos, enfatizando la importancia de proteger los intereses de los agricultores europeos.

Macron calificó esta medida como una "mala sorpresa" para Francia, subrayando que fue adoptada sin esperar la votación del Parlamento Europeo sobre el tratado. Aseguró que varios países de Mercosur, como Brasil, aún no han ratificado el acuerdo, lo que añade incertidumbre a la situación. El presidente manifestó su firme compromiso de garantizar que los acuerdos alcanzados en negociaciones previas sean respetados en su totalidad, advirtiendo que su gobierno será inflexible en este sentido.

La ministra de Agricultura de Francia, Annie Genevard, también se mostró crítica ante la decisión de Bruselas, señalando que la aplicación anticipada del tratado no se alinea con el respeto que debería existir hacia las decisiones del Parlamento. En el ámbito político, la oposición francesa, representada por Jordan Bardella del partido Reagrupamiento Nacional, consideró la medida como un ataque a la soberanía del Parlamento Europeo y un inconveniente para los productores locales. A diferencia de la postura francesa, Alemania e Italia apoyaron la implementación provisional, destacando la necesidad de avanzar en las relaciones comerciales con Mercosur.