En uno de los momentos más críticos de la relación entre Javier Milei y Mauricio Macri, el PRO ha llevado a cabo una reunión estratégica de legisladores provinciales con el objetivo de contrarrestar el crecimiento electoral de La Libertad Avanza, de cara a las elecciones de 2027. Este encuentro se desarrolla en la sede nacional del partido, ubicada en el barrio de San Telmo, y congrega a casi un centenar de dirigentes de diversas provincias, lo que ha generado preocupación en la Casa Rosada respecto a las implicancias electorales que podría tener esta iniciativa.
El evento, denominado "Foro Federal de Legisladores Provinciales", es liderado por Macri junto a Soledad Martínez, quien representa a Vicente López. La reunión no solo busca establecer un plan electoral propio del PRO en cada una de las provincias, sino que también se presenta como un intento de fragmentar el electorado de La Libertad Avanza, una maniobra que podría alterar significativamente el panorama político por venir. En este contexto, Macri ha intensificado sus críticas hacia Manuel Adorni, quien ha sido señalado por la falta de presentación de su declaración jurada, y se especula con su posible candidatura a la presidencia, un movimiento que podría amenazar las aspiraciones de reelección de Milei.
Sin embargo, el PRO no está exento de conflictos internos. Gobernadores del partido, como Rogelio Frigerio de Entre Ríos e Ignacio Torres de Chubut, parecen estar desconectados de la estrategia nacional y se enfocan en proteger sus propios territorios, más allá de las aspiraciones de Macri. En este contexto, Diego Santilli, actual ministro del Interior, se perfila como candidato a gobernador de Buenos Aires por La Libertad Avanza y ha comenzado a actuar de manera independiente, sin rendir cuentas al expresidente.
Por otro lado, la llegada de Fernando de Andreis como nuevo secretario general del PRO ha generado tensiones dentro de la dirigencia. Su reciente comunicado titulado "Próximo Paso", que contenía fuertes críticas hacia los libertarios, fue emitido sin consulta previa a otros miembros del partido, lo que ha suscitado descontento. Este documento, que recibió la aprobación de Macri, incluye afirmaciones contundentes sobre el cambio y sus adversarios, lo que ha sido interpretado como un ataque innecesario en un momento de vulnerabilidad para el gobierno de Milei.
Una fuente de la alta dirección del PRO reveló que el comunicado de De Andreis fue un acto unilateral que ocasionó un conflicto que podría haberse evitado. "Ese mensaje no fue consensuado y provocó una reacción adversa en un momento donde la cohesión debería ser prioritaria", señaló la fuente, subrayando la preocupación por el clima interno del partido mientras se aproxima el ciclo electoral.
Entre los legisladores que asistieron a la reunión se encontraban figuras destacadas como Silvia Lospennato, Darío Nieto, y Laura Alonso, quienes representan a diferentes sectores del PRO. Esta amplia convocatoria es indicativa de la importancia que el partido le otorga a la organización de su estructura electoral en un contexto donde el futuro político es incierto. La reunión se convierte así en un espacio para discutir estrategias y alianzas que podrían definir el rumbo del PRO en los próximos años y su capacidad de competir con otros frentes políticos que, como La Libertad Avanza, están ganando terreno en la opinión pública.
En resumen, la cumbre del PRO no solo refleja la intención de Macri de mantener su influencia en la política argentina, sino que también resalta las divisiones internas que podrían complicar la cohesión y efectividad del partido en un futuro cercano. A medida que se acercan las elecciones, el escenario político se torna cada vez más complejo, y el PRO deberá encontrar un equilibrio entre sus distintas facciones para poder enfrentar con éxito los desafíos que se presenten en las urnas.



