El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha dado a conocer una nueva línea de crédito de 4.000 millones de reales, equivalentes a aproximadamente 800 millones de dólares, destinada a facilitar la adquisición de motocicletas por parte de repartidores y motociclistas que trabajan con aplicaciones. Este anuncio, realizado en Brasilia, se produce en un contexto de creciente interés por parte del mandatario en mejorar las condiciones laborales de este sector, justo a tres meses de las elecciones presidenciales donde buscará su cuarto mandato no consecutivo.
La iniciativa está diseñada para beneficiar a los repartidores registrados en plataformas digitales que hayan trabajado al menos seis meses y completado un mínimo de 100 entregas o viajes. Además, aquellos que cuenten con un contrato laboral también podrán acceder a esta financiación, lo que amplía las posibilidades de inclusión para un sector que ha crecido exponencialmente en los últimos años. Lula ha enfatizado que el objetivo es no solo facilitar la compra de vehículos, sino también contribuir a la renovación de la flota de motovehículos, mejorando así la seguridad de los trabajadores y apoyando la descarbonización de la movilidad en las ciudades.
Dentro de las opciones de financiación, cada beneficiario podrá acceder a un vehículo nuevo con plazos de pago que se extienden hasta 48 meses, además de contar con un periodo de carencia de dos meses para comenzar a abonar las cuotas. Esta estructura de financiamiento se presenta como una herramienta crucial para los repartidores, quienes a menudo enfrentan dificultades económicas y carecen de acceso a créditos convencionales. La línea de crédito será administrada por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), junto a otras instituciones financieras, ofreciendo tasas de interés significativamente más bajas que las del mercado: el 12,5% anual, con un descuento del 1% para mujeres.
Un aspecto destacado de esta política es que los vehículos que se financien deberán ser cero kilómetro y fabricados en Brasil, lo que no solo potencia la industria local, sino que también promueve un desarrollo sostenible en el sector. Según declaraciones del ministro de Planificación, Bruno Moretti, se estima que hay alrededor de un millón de trabajadores en Brasil que dependen de motovehículos para su sustento, lo que resalta la importancia de este programa en el contexto laboral del país. La promoción de esta línea de crédito se suma a un paquete de medidas que Lula ha impulsado en el marco de su gestión, orientadas a mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.
A medida que se acercan las elecciones, Lula ha intensificado sus actos públicos, buscando resaltar los logros de su gobierno en áreas como la educación, la salud y las finanzas familiares. En este sentido, el mandatario no solo pretende captar el voto de los repartidores, sino también de un amplio espectro de la población que se beneficia de sus políticas sociales. Según los últimos sondeos, Lula cuenta con una ventaja de seis puntos sobre Flávio Bolsonaro, el senador e hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, en un posible balotaje que se llevará a cabo el próximo 4 de octubre. Este panorama electoral añade un nivel de urgencia a las medidas que se implementan, las cuales buscan consolidar el apoyo popular hacia su candidatura.



